El Gobierno vuelve a subir tasas aeroportuarias y encarece los vuelos de cabotaje

La tasa de Seguridad de la Aviación que financia a la PSA aumentará 563% desde fines de junio. La medida se suma a otro fuerte ajuste aplicado por la ANAC hace apenas un mes y vuelve a trasladar costos a los pasajeros en un contexto de apreciación cambiaria y deterioro del poder adquisitivo.

24 de junio, 2026 | 14.40

Viajar en avión dentro de la Argentina volverá a ser más caro a partir del próximo 27 de junio. El Gobierno nacional dispuso un fuerte aumento de la tasa de Seguridad de la Aviación que financia a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), un cargo que forma parte del precio final de los pasajes de cabotaje y que deberán afrontar quienes utilicen vuelos domésticos.

La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 565/2026, que establece que la tasa pasará de $260 a $1725 por pasajero. El incremento alcanza el 563 por ciento y se suma a una serie de aumentos aplicados sobre distintos componentes que integran el costo de los tickets aéreos. Para los vuelos regionales e internacionales, en cambio, el cargo permanecerá sin modificaciones en US$1,40 por pasajero.

La medida llega apenas un mes después de otro ajuste significativo dispuesto por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Desde el 28 de mayo, la tasa de seguridad operacional para vuelos de cabotaje pasó de $20 a $6500, mientras que para los vuelos regionales aumentó de US$4,42 a US$5 y para los internacionales de US$8 a US$9.

La acumulación de incrementos muestra que, mientras el Gobierno sostiene un discurso centrado en la desaceleración de la inflación y en la reducción de impuestos considerados distorsivos, distintos servicios continúan registrando aumentos muy por encima de la variación general de precios. En este caso, el ajuste impacta directamente sobre un medio de transporte que en los últimos años había ampliado su alcance a sectores medios gracias a la competencia entre aerolíneas y a la proliferación de promociones.

La tasa que financia a la PSA es apenas uno de los componentes incluidos en los pasajes de cabotaje. A ella se suman la tasa de uso de aeroestación, el IVA del 10,5 por ciento y el impuesto sobre los Ingresos Brutos, cuya incidencia depende de cada jurisdicción y puede oscilar entre el 1 y el 5 por ciento. El resultado es una estructura tarifaria donde una parte creciente del precio final corresponde a impuestos, tasas y cargos regulatorios.

Para los vuelos internacionales, la carga impositiva y tarifaria es aún más amplia. Además de la tasa de uso de aeroestación, los pasajeros deben afrontar las tasas de Migraciones y Aduana, la percepción a cuenta del impuesto a las ganancias del 30 por ciento y el impuesto al turismo del 7 por ciento.

Durante los últimos meses, las compañías aéreas comenzaron a trasladar a las tarifas el aumento de los costos derivados del encarecimiento de los combustibles, impulsado por la escalada de los conflictos en Medio Oriente y las tensiones geopolíticas que alteraron mercados energéticos y corredores aéreos.

En algunos casos, esos mayores costos fueron absorbidos dentro del precio general de los pasajes. En otros, aparecieron discriminados bajo el concepto de recargo por combustible. Más allá de la modalidad elegida, el impacto terminó reflejándose en tarifas más elevadas para los pasajeros.

La evolución del tipo de cambio también contribuyó a ese proceso. Durante junio, el dólar oficial acumuló una suba superior al 4 por ciento, lo que repercute sobre una actividad cuyos principales insumos, desde el combustible hasta el leasing de aeronaves y buena parte del mantenimiento, se encuentran dolarizados.