La guerra en Medio Oriente, que ya lleva 18 días, provocó una fuerte suba del precio internacional del petróleo, que este martes llegó a cotizar a 103 dólares por cada barril de crudo Brent. Sin embargo, el Gas Natural Licuado (GNL), clave para el abastecimiento gasífero en el mundo, también impacto en el precio, que subió hasta 50%. Incluso en el mercado europeo el GNL se incrementó en casi un 80%.
La Argentina tiene que importar entre 20 y 25 buques con GNL para abastecer el pico de demanda invernal. En el corto plazo, esto podría generar un impacto en el precio del gas en los cuadros tarifarios, aunque habrá que ver cuál será el precio de la licitación privada que está llevando adelante el gobierno nacional, luego de la privatización de la compra en el exterior que antes hacía Enarsa.
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Sin embargo, a largo plazo la suba del precio del GNL (conocido como Title Transfer Facility -TTF- europeo) abre una oportunidad para que los proyectos de GNL en la Argentina, que podría comenzar a exportar buques a partir de 2027, podrían acelerarse y ganar visibilidad en distintos mercados en el mundo.
Por el Estrecho de Ormuz, una zona clave para el transporte marítimo de hidrocarburos, pasa el 20% del GNL que se transporta en todo el mundo, según la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) del gobierno de Estados Unidos. A partir del conflicto en Medio Oriente, Europa -dependiente de la importación de GNL- podría ver a la Argentina como un mercado seguro.
El mundo del GNL
Según la consultora Alpes Energy, el comercio mundial de GNL es de alrededor de los 406 millones de toneladas anuales (MTPA), con una oferta todavía concentrada en pocos jugadores. Estados Unidos lidera el mercado con una producción de 88 MTPA por año.
En la lista de los pocos países productores de GNL que hay en el mundo siguen Australia con 81 MTPA y Qatar con 77 MTPA anuales. A partir del inicio de la guerra, Qatar Energy, la mayor compañía productora de GNL del mundo, suspendió la producción por un ataque iraní. El país del Golfo Pérsico podría demorar semanas, e incluso meses, en retomar los envíos por barco.
Además, como un jugador relevante también figura Rusia con una producción de 33 MTPA y Malasia con 27 MTPA. Luego sigue un segundo grupo relevante de países formado por Indonesia, Nigeria, Argelia y Omán, según indica el informe de Alpes Energy.
“Del lado de la demanda, Asia sigue concentrando el mayor consumo: China lidera con 77,6 MTPA (19,0%), seguida por Japón con 66,6 MTPA (16,3%) y Corea del Sur con 46,5 MTPA (11,4%), mientras India ya representa 27,3 MTPA (6,7%)”, señala la consultora del sector energético.
GNL argentino
Según la firma, “la Argentina comenzó a generar atención internacional como un país con ubicación estratégica, lejos del conflicto y recursos abundantes”. Sin embargo, la Argentina no produce gas licuado.
YPF impulsa el proyecto de GNL más ambicioso del país, aunque no es el único. La compañía con mayoría accionaria estatal acaba de firmar un Acuerdo de Desarrollo Conjunto con la italiana Eni y XRG (la filial internacional de la petrolera Adnoc de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos (EAU). El proyecto de YPF se llama Argentina LGN y tiene previsto producir 12 MTPA. El proyecto podría alcanzar exportaciones por US$ 12.000 anuales.
Por otra parte, también está el proyecto Southern Energy, impulsado por PAE e integrado por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. La iniciativa prevé desarrollar dos unidades flotantes de licuefacción: Hilli Episeyo y MK II, con una capacidad conjunta cercana a 6 MTPA. La primera comenzaría a operar hacia fines de 2027 y la segunda en 2028.
MÁS INFO
En total, si se concretan ambos proyectos, la Argentina podrá unirse el exclusivo club de países exportadores de GNL con 20 MTPA, que representa un 5% del mercado global. “Ya no sería una apuesta marginal; sería suficiente para ubicar al país dentro del grupo de exportadores relevantes”, señala el informe de Alpes Energy.
Por eso, continua el informe, “el aporte de la Argentina empieza a medirse en otra variable clave: la capacidad de firmar contratos, estructurar proyectos y ofrecer suministro de largo plazo en un momento en el que Europa y otros grandes compradores vuelven a priorizar diversificación, estabilidad y seguridad energética”.
Además, Alpes señala que “cada salto del petróleo y cada tensión en Medio Oriente no solo mueve precios. También reordena el mapa de los futuros proveedores. Y en ese mapa, la Argentina tiene la oportunidad histórica de capitalizar su proyecto de GNL para las grandes demandas del mundo”.
