Las recientes tensiones en Medio Oriente con el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el aumento del precio internacional del petróleo activaron las alarmas sobre la exposición de varias economías emergentes, entre ellas Argentina. Dos bancos de inversión globales, Citi y Wells Fargo, ubicaron al país como uno de los más vulnerables a ante un shock externo que impacte en el precio del dólar.
Esto contradice las afirmaciones del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes aseguraron que Argentina está blindada frente a estas crisis.
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En su último informe de estrategia global, Citi proyectó que el precio del petróleo Brent podría acercarse a los 80 dólares inicialmente como consecuencia de la crisis. Sin embargo, la preocupación mayor radica en cuánto tiempo se mantenga ese precio alto. El banco señaló que “las crisis del petróleo podrían desanclar drásticamente las expectativas de inflación interna en los mercados emergentes”.
El análisis destaca que los principales riesgos para la economía argentina se concentran en el frente cambiario y el inflacionario. Citi advirtió que este impacto podría ser “particularmente agresivo dado cómo están configurados los mercados actualmente”, especialmente en un contexto donde los inversores esperan una desaceleración inflacionaria y posibles recortes en las tasas de interés.
Estos cuatro países tienen más riesgos a una devaluación
El informe también resaltó que “países con bajas reservas de divisas, como la Argentina, Sri Lanka, Pakistán y Turquía, enfrentan mayores riesgos de salidas repentinas de capital y depreciación de sus monedas”. Además, agregó que el grado en que los shocks petroleros puedan desanclar las expectativas inflacionarias internas será clave para entender la reacción de las monedas, tasas locales y bonos.
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Según Citi, un aumento de 10 dólares en el precio del Brent podría agregar cerca de un punto porcentual a la inflación anual argentina en 2026 y 2027. Más allá del impacto directo en los precios, el riesgo mayor radica en un cambio brusco en el apetito global por riesgo y en la dinámica de los flujos financieros hacia economías con fundamentos más débiles.
Por su parte, el banco Wells Fargo señaló que, aunque su escenario base contempla un impacto transitorio del conflicto, es necesario considerar una hipótesis más adversa. En ese marco, mantiene a Argentina entre los emergentes más expuestos junto con Turquía.
Wells Fargo analizó especialmente la dependencia del financiamiento externo y la solidez de los balances soberanos. Según sus conclusiones, los países con perfiles de deuda más frágiles y reservas internacionales limitadas serían los más expuestos a una reversión de flujos. En un escenario de incertidumbre prolongada, esto podría derivar en crisis de balanza de pagos, ajustes cambiarios más fuertes o tensiones en los mercados de deuda.
Ambos informes coinciden en que los shocks geopolíticos suelen tener un impacto limitado en el tiempo, pero advierten que una escalada prolongada entre Estados Unidos e Irán, con precios del petróleo elevados, pondría a prueba la capacidad de respuesta macroeconómica de países que aún dependen de la estabilidad de los flujos financieros.
En el caso de Argentina, variables como la evolución de las reservas internacionales, el anclaje de las expectativas inflacionarias y la consistencia fiscal serán fundamentales para enfrentar un entorno externo más exigente y evitar presiones cambiarias y salidas de capitales.
