Bancos de Wall Street advierten sobre la fragilidad argentina ante shocks externos

Pese a que Milei dice que estar brindado ante el mundo, informes de Citi y Wells Fargo señalan que una escalada prolongada entre Estados Unidos e Irán podría exponer a la Argentina a presiones cambiarias, desanclaje inflacionario y salida de capitales

04 de marzo, 2026 | 13.08

La suba del precio internacional del petróleo tras la creciente tensión en Medio Oriente reactivó las alertas sobre la exposición de las economías emergentes. En ese escenario, dos bancos de inversión con fuerte presencia en los mercados globales ubicaron a la Argentina entre los países más vulnerables ante un shock externo prolongado. Los informes contradicen los dichos el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes aseguraron que el país está blindado por su situación económica a shock externos. 

En su último informe de estrategia global, Citi proyectó que el Brent podría acercarse a los 80 dólares como reacción inicial a la crisis. La entidad remarcó que el punto central no es solo el nivel que alcance el crudo, sino cuánto tiempo se sostenga ese encarecimiento. “Prevemos que las crisis del petróleo podrían desanclar drásticamente las expectativas de inflación interna en los mercados emergentes”, señaló el reporte del banco de origen estadounidense..

Según el análisis, el frente cambiario e inflacionario concentra los principales riesgos para la economía argentina. El banco advirtió que el efecto podría resultar “particularmente agresivo dado cómo están configurados los mercados actualmente”, en referencia a un escenario donde los inversores descuentan una desaceleración de la inflación y eventuales recortes de tasas.

"Países con bajas reservas de divisas, como la Argentina, Sri Lanka, Pakistán y Turquía, enfrentan mayores riesgos de salidas repentinas de capital y depreciación de sus monedas”, indicó. En esa línea, agregó que “el grado en que los shocks petroleros pueden desanclar las expectativas de inflación interna será clave para comprender la reacción de las monedas, las tasas locales y los bonos”.

La entidad estimó que un incremento de 10 dólares en el Brent podría añadir cerca de un punto porcentual a la inflación anual argentina en 2026 y 2027. Más allá del impacto directo en los precios, el informe remarcó que el riesgo principal reside en un cambio brusco en el apetito global por riesgo y en la dinámica de los flujos financieros hacia economías con fundamentos más ajustados.

Por su parte, Wells Fargo sostuvo que, si bien su escenario base contempla un impacto transitorio del conflicto, es necesario evaluar una hipótesis más adversa. El banco aún considera a la Argentina como uno de los emergentes más vulnerables ante un shock externo, junto con Turquía.

El reporte analizó especialmente la dependencia del financiamiento externo y la solidez de los balances soberanos. Según la entidad, los países con perfiles de deuda más frágiles y reservas internacionales limitadas serían los más expuestos a una reversión de flujos. En un contexto de incertidumbre prolongada, esa dinámica podría derivar en crisis de balanza de pagos, ajustes cambiarios más intensos o tensiones en los mercados de deuda.

Ambos informes coinciden en que los shocks geopolíticos suelen tener efectos acotados en el tiempo. Sin embargo, advierten que una escalada persistente entre Estados Unidos e Irán, con el petróleo en niveles elevados, pondría a prueba la capacidad de respuesta macroeconómica de economías que aún dependen de la estabilidad de los flujos financieros. En el caso argentino, la evolución de las reservas, el anclaje de expectativas y la consistencia fiscal aparecen como variables determinantes frente a un entorno externo más exigente.