La balanza de pagos podría cortar una racha de 10 años en negativo

Con los datos del primer semestre del 2020, el sector que más exportó en los primeros seis meses del año fue el sector oleaginoso, aportando el 31,3% del valor de las exportaciones.

19 de octubre, 2020 | 15.49

Tras 10 años de presentar resultados deficitarios, el saldo comercial acumulado a ocho meses (enero-agosto) es el mayor de la última década y se podría aproximar a ser uno de los mejores registros incluso en los últimos 30 años.

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Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) detalló que el superávit acumulado más alto se dio en 2009, en plena crisis financiera internacional, con un superávit acumulado a agosto de U$S 12.456 millones. Luego le siguió el año 2003 (U$S 11.966 millones), seguidamente el 2002 (U$S 11.110 millones) y en cuarto lugar se encuentra el actual 2020 (U$S 10.984 millones). Al respecto, los equipos técnicos de la casa de estudios apuntaron: "La particularidad es que los grandes superávits coincidieron con periodos de grandes crisis o salidas de las mismas, dado que la explicación principal es la caída abrupta de las importaciones, a una velocidad mucho mayor que las exportaciones".

Impacto 2020

En relación específica a la canasta de exportaciones, el sector que más incide históricamente es el sector primario. Con los datos del primer semestre del 2020, el sector que más exportó en los primeros seis meses del año fue el sector oleaginoso, aportando el 31,3% del valor de las exportaciones. Dentro del mismo, casi el 90% lo aporta el complejo sojero (a nivel total aporta el 28% de las exportaciones), mientras que el 10% restante se lo dividen entre los complejos del maní, girasol y olivícola.

El segundo sector más relevante de nuestra estructura exportadora es el cerealero, que aportó el 20,8% de las divisas en el primer semestre del año. Le sigue el sector bovino (7,4%), el complejo petroleropetroquimico (7%), el sector metalero, metalífero y litio (6,4%) y el complejo automotriz (6,3%), siendo todos estos sectores los aportantes del 79,2% de las divisas de exportación.

Dentro del sector servicios se encuentran los servicios financieros, empresariales, uso de la propiedad intelectual y la cuenta del turismo, entre otros. En este sentido, entre 2016 y 2019 hubo un déficit de la cuenta de servicios con un promedio mayor al déficit registrado en promedio entre 2012 y 2015 (U$S -8.000 millones contra U$S -4.900 millones), aunque en 2019, se volvió a déficits similares al periodo previo, con un déficit total de U$S 5.225).

"Este año la dinámica viene mostrando un déficit muy pequeño en comparación a los últimos años, y esto ocurre porque el principal canal, el turismo, se vio seriamente restringido por la pandemia a partir de marzo y además se encareció viajar al exterior, producto de un tipo de cambio real mayor desde las devaluaciones del 2018-2019, y del agregado del impuesto PAIS por la emergencia económica con la que asumió el nuevo gobierno", explicó el informe de Undav.

Respecto a los combustibles y energía, "además de buscar potenciar Vaca Muerta, recientemente se anunció un plan ambicioso relacionado con el gas, en el llamado Plan Gas 2020-2023, que busca impulsar inversiones por más de US$ 5.000 millones para aumentar la producción de gas y lograr abastecer el mercado interno (y así reducir importaciones por más de 18.000 millones de metros cúbicos de gas es el objetivo), además de generar más empleo en el sector energético", señaló el informe.

Por último, en alusión a las industrias, "la reciente Ley del Conocimiento sancionada, los créditos productivos más baratos y accesibles, el impulso a sustituir importaciones en los sectores que sea viable a corto plazo y el rol que se intenta impulsar para la industria automotriz, entre otras políticas, marcan el camino por el cual piensa el desarrollo y el crecimiento la administración actual", concluyó el documento.

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