El Indec encuestó a empresarios de los sectores industrial y comercial para medir el pulso de sus expectativas de cara a los próximos tres mes y el diagnóstico no dejó dudas: más despidos y menor consumo. Las respuestas reflejan que la demanda interna sigue en picada, producto de la crisis de ingresos que sufre la población.
El organismo difundió este martes los resultados de la Encuesta de Tendencia de Negocios para la industria manufacturera. Ante la consulta sobre cómo evolucionará el volumen de producción entre abril y junio respecto de la situación actual, el 20,1% respondió que caerá, el 15,1% que aumentará y el 64,8% que se mantendrá sin cambios.
Respecto a la cartera total de pedidos en marzo, más de la mitad de las empresas (50,9%) indicó que se ubicó por debajo de lo habitual, mientras que apenas el 2,9% la consideró superior a lo normal. Al evaluar la coyuntura general de su negocio, solo el 6,2% la definió como buena; el 62,5% la calificó como normal y el 31,3% como negativa.
El panorama financiero tampoco fue positivo: el 25,5% describió su situación como mala, frente a un 10,7% que la consideró favorable. En cuanto al acceso al crédito, un 35% lo evaluó como difícil, mientras que apenas el 6,2% lo percibió como accesible.
En cuanto a los principales obstáculos para expandir la producción, la “insuficiencia de la demanda interna” fue señalada por el 52,5% de los encuestados, convirtiéndose en el factor predominante una vez más. Además, el 24,3% estima que esta variable empeorará en el corto plazo y el 58,2% cree que no registrará cambios.
En este contexto, el 17,3% de las firmas anticipó que reducirá su dotación de personal en los próximos tres meses, mientras que solo el 3,7% proyectó incrementarla. En comparación con el informe anterior, la mayoría de los indicadores de expectativas mostró un deterioro.
Consumo en supermercados: señales de más enfriamiento
Por otra parte, en el segmento de supermercados y autoservicios mayoristas, el 37,3% de las empresas calificó su situación comercial actual como mala y el 5,3% como buena, empeorando las cifras de la encuesta previa. En términos financieros, el 24% la consideró negativa y el 66,7% la describió como normal. Respecto al financiamiento, el 30,7% señaló que el acceso al crédito es complicado y solo el 2,7% afirmó que es sencillo.
MÁS INFO
Al ser consultados sobre los factores que limitan la expansión de la actividad comercial, el 58,7% apuntó nuevamente a la debilidad de la demanda como el principal condicionante. De cara al próximo trimestre, el 14,7% cree que disminuirá el volumen de pedidos realizados a sus proveedores y el 69,3% no prevé cambios.
Por último, en materia de empleo, el 24% de los encuestados anticipó una reducción en la plantilla, mientras que el 76% estimó que no habrá modificaciones, en línea con el comportamiento reciente de las ventas. El dato que se desprende y que grafica la crudeza de la crisis es que absolutamente nadie espera contratar nuevos trabajadores en el rubros supermercadista y mayorista.
