Crisis económica: el desempleo subió a casi 8% en el primer trimestre

La desocupación volvió a subir y cerró un primer trimestre para el olvido. Más de tres millones de personas buscan trabajo y no lo encuentran.

22 de junio, 2026 | 16.18

El mercado de trabajo tuvo un arranque de año marcado por el deterioro de los indicadores laborales, en línea con el complejo escenario económico que atraviesa el país bajo la gestión de Javier Milei. De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Indec, la desocupación volvió a crecer durante el primer trimestre del año, en un contexto de caída de la actividad y dificultades para la generación de empleo.

La tasa de desempleo alcanzó el 7,8% entre enero y marzo de 2025, lo que representa una baja de 0,1 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, en relación con el trimestre anterior, la suba fue de 0,3 puntos.

Detrás de ese porcentaje se encuentran alrededor de 3 millones de personas que no tienen trabajo y buscan insertarse en el mercado laboral. Los datos reflejan un empeoramiento de las condiciones de empleo hacia el final del año y evidencian las dificultades para recuperar puestos de trabajo en medio de la recesión económica.

La cifra resulta especialmente significativa porque se produce en un contexto donde la tasa de empleo alcanzó el 44,8%, mientras que la tasa de actividad se ubicó en el 48,6%. Esto significa que menos de la mitad de la población tiene una ocupación y que una porción creciente enfrenta dificultades para insertarse laboralmente.

Crece la búsqueda de empleo entre quienes ya trabajan

Uno de los datos más relevantes del informe es el incremento de los ocupados demandantes de empleo. Este indicador alcanzó el 15,8%, reflejando que una parte importante de los trabajadores busca un segundo empleo o intenta cambiar de trabajo para mejorar sus ingresos.

La situación aparece vinculada a la pérdida de poder adquisitivo registrada durante los últimos años. Tener empleo ya no garantiza cubrir todas las necesidades económicas del hogar, por lo que cada vez más personas buscan alternativas para complementar sus ingresos.

La subocupación también sigue en niveles elevados

El informe del Indec señaló además que la subocupación alcanzó el 11,1%. Se trata de trabajadores que realizan jornadas reducidas de manera involuntaria y desean trabajar más horas.

Dentro de ese universo, la subocupación demandante llegó al 7,5%, mientras que la no demandante fue del 3,6%. Los datos reflejan que una porción significativa de los ocupados continúa enfrentando problemas de inserción laboral plena.

Los jóvenes siguen siendo los más afectados

La caracterización de la población desocupada revela que los sectores más jóvenes continúan concentrando una parte importante del desempleo. Los varones menores de 29 años representaron el 24,7% de los desocupados, mientras que las mujeres de esa misma franja etaria explicaron el 20,6%. En conjunto, casi la mitad de las personas sin trabajo corresponde a menores de 30 años.

Además, los hijos e hijas dentro de los hogares representaron el 47,2% de la población desocupada, consolidándose como el grupo con mayores dificultades para acceder al mercado laboral.

El Gran Buenos Aires concentra las mayores dificultades

A nivel regional, el Gran Buenos Aires registró una tasa de desempleo del 8,7%, por encima del promedio nacional. En los partidos bonaerenses la situación fue aún más compleja, con una desocupación del 9,7%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el indicador se ubicó en el 4,8%.

La región Pampeana también mostró un nivel elevado de desempleo, con una tasa del 8,2%, mientras que las cifras más bajas se registraron en el Noroeste y la Patagonia.

Más presión sobre un mercado laboral debilitado

Otro dato que explica  las dificultades del mercado de trabajo es que el 31,8% de las personas desocupadas lleva más de un año buscando empleo sin éxito. A su vez, casi el 79% de quienes están desempleados habían tenido una ocupación previa, lo que muestra que buena parte de la desocupación surge de la pérdida de puestos de trabajo existentes y no únicamente de personas que buscan insertarse por primera vez.

El aumento de la desocupación, la persistencia de la subocupación y la creciente búsqueda de trabajo entre personas ya ocupadas reflejan un mercado laboral bajo presión, donde la generación de empleo de calidad todavía no logra acompañar las necesidades de la población.