Una nueva campaña de correos electrónicos fraudulentos puso en alerta a los contribuyentes. La maniobra utiliza la identidad visual de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para hacer creer a los destinatarios que tienen una encomienda internacional retenida en la Aduana y que deben realizar un pago para poder recibirla.
El engaño no se limita al pedido de dinero. En las comunicaciones detectadas, los estafadores también solicitan una fotografía del DNI, tanto del frente como del dorso, con el argumento de comprobar la identidad del destinatario. En algunos casos, el monto exigido ronda los $200.000.
La modalidad reúne varios elementos habituales de las estafas conocidas como phishing. El mensaje busca parecer una comunicación oficial, plantea una situación supuestamente urgente y contiene un enlace que conduce a una página falsa. Allí, la víctima puede terminar ingresando datos personales, información financiera o realizando un pago.
El correo utiliza logos, colores y textos similares a los de ARCA. El mensaje afirma que una encomienda internacional fue retenida y que es necesario cancelar un supuesto arancel aduanero para liberarla. A partir de ese momento, el trámite deriva en la solicitud de información personal.
El riesgo de entregar una foto del DNI
Aunque el pedido de dinero puede ser el aspecto más visible de la estafa, la solicitud de una fotografía completa del documento representa un riesgo adicional. Una imagen del DNI contiene datos que pueden ser utilizados para intentar suplantar la identidad de una persona.
El nombre, número de documento, fotografía y otros elementos presentes en la credencial pueden adquirir mayor valor cuando se combinan con información obtenida de otras fuentes. Entre los posibles usos indebidos se encuentran intentos de apertura de cuentas digitales, contratación de determinados servicios financieros o solicitudes de crédito.
ARCA recuerda que sus comunicaciones oficiales con los contribuyentes se realizan a través del Domicilio Fiscal Electrónico. Por eso, un correo inesperado que reclama un pago urgente y solicita documentación personal debe ser considerado una señal de alerta.
Una de las principales recomendaciones es no ingresar a los servicios oficiales mediante enlaces recibidos en correos o mensajes inesperados. Ante cualquier duda sobre una deuda, una encomienda o un trámite pendiente, lo aconsejable es ingresar directamente al sitio oficial del organismo y comprobar allí si existe alguna notificación.
También es importante revisar cuidadosamente la dirección de la página web. Los sitios fraudulentos pueden utilizar nombres similares a los oficiales y copiar prácticamente por completo su diseño. Que una página tenga los colores, logos y apariencia de un organismo público no significa que sea auténtica. Si una persona ya envió una fotografía del DNI, debe denunciar la situación y permanecer atenta a posibles operaciones que no reconozca.
También puede revisar periódicamente sus registros crediticios para detectar préstamos, cuentas u otras operaciones realizadas sin su autorización. En caso de haber efectuado un pago, la rapidez resulta fundamental. Se recomienda comunicarse cuanto antes con el banco, la tarjeta o la billetera virtual utilizada para informar la operación y consultar si existe alguna posibilidad de detenerla o revertirla.
