Termina el 2018, un año en el que los argentinos vivimos en una montaña rusa permanente. Las fragilidades del modelo económico se vieron todas juntas en estos doce meses en donde casi todo lo que podía salir mal, salió mal.

Repasar algunos datos sirve para ver cómo la economía se descalabró en estos doce meses. Seis cifras puntuales permiten mostrar todo lo que los argentinos vivimos en un plazo de tiempo tan breve.

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Inflación

El problema más fácil para resolver, según el propio Macri en 2015, terminó siendo un karma aun mayor. Con el IPC más alto desde la salida de la hiperinflación, terminará cerca del 50% anual, tomando las estimaciones de las consultoras privadas para diciembre. Hace solo doce meses la inflación era del 24,8%, casi la mitad que la actual y a tono con el índice de los últimos 11 años.

Dólar

El termómetro histórico con el que la población mide una crisis económica es lapidario: un 105% de aumento en un año. El 2017 se fue con un promedio de $18,92 por dólar en los bancos, y este 2018 se despide en $38,85, que incluso hasta puede parecer no tan grave para quien recuerde los $42 que tocó el 30 de agosto.

Crecimiento de PBI

"Argentina va a crecer por los próximos 20 años sin parar", "después de mucho tiempo vamos a crecer dos años seguidos": frases de funcionarios que quedaron en la nada. Del 2,9% de crecimiento anual con el que terminó el 2017 se pasó a una caída del 3,5% (dato del tercer trimestre, último disponible).

Desocupación

La recesión no sale gratis: se pasó de un desempleo del 7,2% (cuarto trimestre de 2017) a uno del 9 por ciento (tercer trimestre 2018). Si se compara con el mismo período del año pasado, la suba es de 0,7 puntos porcentuales. También creció el porcentaje de los ocupados demandantes de empleo, mostrando que el salario cada vez alcanza menos y agregando presión al "ejército de reserva" que busca un puesto de trabajo como sea.

Tasa de interés

Visto en perspectiva hasta suena insólito: la famosa conferencia de prensa del 28-D anunció un relajamiento de las metas de inflación (el gobierno prometía que sería del 15%) para poder bajar la tasa de interés porque era recesiva. ¿Cuánto era en ese momento? 28,75%. Hoy está en 59,25% para frenar la devaluación.

Deuda

Macri terminó cumpliendo con otro augurio de la llamada "campaña del miedo" y recurrió al Fondo Monetario Internacional (FMI) como último salvavidas para su gobierno. La emisión de deuda, que lejos estuvo de bajar, combinada con la caída del PBI pusieron al país en una situación de máximo riesgo: la deuda como porcentaje del PBI ascendió del 57,1 a 95,4%, según datos del Ministerio de Hacienda. Argentina debe casi lo mismo que produce en un año. Al tercer trimestre de 2018, el porcentaje que representa la deuda con organismos multilaterales pasó de 5,3 a 13,4%.