El entrenador de los San Antonio Spurs, Mitch Johnson, dijo que su equipo pasó al ataque en el tercer partido de las Finales de la NBA, disputado el lunes en el Madison Square Garden, al vencer 115-111 a los Knicks y recortar a 2-1 la ventaja de Nueva York en la serie al mejor de siete.
El partido tenía aire de cita imprescindible para San Antonio, que había perdido los dos primeros encuentros en casa y se enfrentaba a un público hostil en Nueva York, donde los aficionados de los Knicks se vaciaron los bolsillos para comprar entradas para el primer partido de Finales de la NBA como locales en 27 años.
San Antonio estuvo a la altura de la ocasión, con su superestrella Victor Wembanyama, de 2,24 metros, al frente con 32 puntos para poner fin a la racha de 13 victorias consecutivas de Nueva York en la postemporada.
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"Mostramos más aplomo por momentos. Creo que terminamos el partido todavía con algunas cosas que mejorar, pero con más solidez que en los últimos dos partidos", dijo Johnson a periodistas. "Estábamos en modo ataque".
Después de que un costoso error de Wembanyama ayudara a Nueva York a ganar 105-104 el segundo partido, el francés provocó burlas en algunos rincones de las redes sociales tras escapar del circo mediático de Midtown con su cuaderno de bocetos para dibujar estatuas en un parque local.
Pero la actividad artística dio resultado, ya que el jugador de 22 años mantuvo la calma y guio a su equipo en la remontada después del segundo cuarto de 42 puntos de los Knicks.
"Realmente intenté relajarme", dijo a periodistas. "Es difícil sacar la cabeza del agua. A veces ni siquiera tengo que ver el partido de inmediato. Necesito algo de tiempo libre, dejar que mi cerebro se enfríe, recuperarme. Recuperarme tanto física como mentalmente".
Los Knicks jugarán en casa el miércoles el cuarto partido.
Con información de Reuters
