Una tormenta matutina empapó a los aficionados de Alemania y Curazao que llegaron temprano al estadio para el debut de sus equipos en el Mundial el domingo, lo que les obligó a buscar a toda prisa paraguas, ropa impermeable y -lo más importante para algunos-, cerveza.
La tormenta pilló a muchos desprevenidos y les obligó a hacer una parada en una tienda frente al estadio, donde se agotaron rápidamente las existencias de paraguas y chubasqueros.
"Estamos aquí comprando por la lluvia", dijo Caroline Sluys, que viajó con su hijo a Houston desde Curazao para ver el partido. "Esto no va a empañar nuestro ánimo. Vamos a gritar y animar a más no poder porque es la primera vez que Curazao llega al Mundial".
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Aunque la mayoría de los locales venían preparados para el clima cambiante, el repentino aguacero sorprendió a varios aficionados que se dirigían al estadio, donde las gradas cubiertas ofrecían un respiro.
Otros aficionados que llegaron temprano se encogieron de hombros ante la lluvia y dijeron que les preocupaba más encontrar un lugar donde comprar cerveza, ya que la venta en el estadio aún no había comenzado.
"No llevamos ropa de lluvia. Estamos buscando cerveza", dijo Leon Baucke, que vive en Múnich y viajó al partido con un grupo de amigos. "Estamos acostumbrados porque el clima no es muy bueno en Alemania".
Con información de Reuters
