Ricardo Caruso Lombardi reveló la grave enfermedad que sufre, detalló cómo hace para intentar sobrellevarla en el día a día y contó por qué hace ya tanto tiempo que no dirige en el fútbol argentino. El entrenador de 64 años no comanda a ningún equipo nacional desde el 2020, cuando se marchó rápidamente de Belgrano de Córdoba.
Durante la entrevista con el periodista Juan Marconi en Infobae, el exdirector técnico de Racing y San Lorenzo, entre otros, se animó a filtrar qué le sucede en el día a día desde que le encontraron "una mancha en la cabeza", que en realidad es un tumor que no tiene cura y se expande. "Cuando me enteré, me despedí de todos", reconoció el DT y hasta admitió que le hubiera gustado dirigir a Estudiantes de La Plata, club del que es hincha.
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Caruso Lombardi reveló el calvario que sufre por un tumor en la cabeza: "Se empieza a desparramar"
Consultado acerca de cómo comenzaron los problemas de salud, el entrenador recordó: "Un día iba caminando, dando vueltas en el hipódromo, y la guardia de la clínica estaba abierta y ví que no había nadie. Hacía como seis meses que me quería hacer una tomografía de la cabeza". "Entonces me decían por qué... Porque mi papá tuvo un aneurisma a los 60 años. Entonces, cumplo 60 y dije ´me voy a hacer una tomografía por las dudas´“, se explayó.
"Me hice el estudio, justo me lo hizo un chico al que yo había probado como jugador en Tigre. Después me fui al canal donde trabajo, en TN Deportivo. A las tres de la tarde me suena el teléfono: ´Señor Caruso Lombardi, somos de la clínica, ¿puede venir, porque vimos algo que no nos gusta´. Se me atragantaron los fideos, pensé lo peor. Cuando fui me preguntaron si tenía algo neurocirujano amigo, porque habían encontrado una mancha en la cabeza...", detalló.
Acerca de aquel día tan difícil sucedido hace ya más de tres años, Caruso Lombardi amplió: "Fui solo, hasta ahí nadie sabía nada. A la noche estaba la despedida de (Marcelo) Gallardo (de su primer ciclo en River, a finales del 2022). Me quedo solo mirándolo. Mi mujer estaba arriba con el más chiquito, los otros, los más grandes, viven cada uno en su casa. Miraba lo de Gallardo y lloraba, no por Gallardo o por River, lloraba por lo que me estaba pasando y yo presentía lo peor". Fiel a su estilo, recalcó que pensaba que estaba "al horno” y profundizó: "Me hicieron más estudios y me encuentran un tumor en la cabeza de cuatro centímetros, era como una ciruela".
"Como no tenía ningún síntoma, me dicen que capaz se podía dejarlo, tal vez años", contó el exestratega de Newell´s. Al mismo tiempo, aclaró que la patología que padece se llama meningioma cerebral y aseguró que "el tumor estaba en un lugar difícil". Al respecto, reflexionó: "Porque si estuviera en otra parte te operan y lo sacan de raíz, pero el mío estaba sobre la vena principal. Después me hice más estudios y no me tocaba ningún nervio, no me podía afectar el nervio motor de los ojos, de la boca, el habla... Después vi a otro médico, me dijo que no había crecido, que estaba igual, me dijo ´vamos a dejarlo, no lo toquemos´”.
Sin embargo, con el correr del tiempo todo se complicó para Caruso: "A los tres días estaba mirando la tele en casa y el ojo derecho se me cierra, y el izquierdo se me empieza a nublar. La cuestión es que el líquido raquídeo se me empezó a instalar atrás de los ojos, de los nervios ópticos". Según él, ello ocurrió "porque el líquido no daba a basto a salir y se empieza a desparramar". Incluso, rememoró: "Me empezaron a agarrar jaquecas. Fui a varios lugares más y al final el 7 de enero (de 2023) me tenían que operar y yo no quise, estaba todo cagado. Además, alguien con quien hablé me dijo “no te operés, es jodido”. Listo, no me operé. El 7 a la noche me internan de urgencia por una pancreatitis. Si me hubiera operado ese día y me agarraba la pancreatitis, estaba al horno".
"Me terminan operando el 28 de enero del 23. Me sacan el tumor, pero no lo pueden sacar entero", amplió el DT. También recalcó que "cuando llegan a la vena lo tienen que raspar, no pueden tocar la vena porque se complica, podés quedar tonto, turulo". Y concluyó: "Me tengo que hacer chequeos porque puede seguir creciendo, y creció. Cuando yo me vengo de Uruguay ya había crecido bastante. Ahora está por la mitad, como de dos centímetros. Y si sigue creciendo y me vuelve a molestar, me voy a tener que operar otra vez de la cabeza".
¿Qué es el meningioma cerebral, la enfermedad que tiene Caruso Lombardi?
Se trata de un tipo de tumor intracraneal primario más común, desarrollándose a partir de las membranas (meninges) que recubren el cerebro y la médula espinal. Generalmente es benigno y de crecimiento lento, aunque puede causar graves síntomas al comprimir tejidos adyacentes. Es más frecuente en mujeres de entre 40 y 70 años.
- Naturaleza: la mayoría (85-90%) son benignos, pero pueden ser atípicos o malignos. Aunque sean "benignos", su ubicación puede afectar nervios vitales o el cerebro.
- Crecimiento: suelen ser de crecimiento muy lento y, a menudo, se descubren por casualidad en imágenes cerebrales (RM o TC) realizadas por otros motivos.
- Síntomas: dependen de la ubicación, pero incluyen dolores de cabeza, convulsiones, cambios en la visión, pérdida de memoria, debilidad o problemas de equilibrio.
- Tratamiento: puede incluir vigilancia (espera activa), cirugía para extraer el tumor, o radiocirugía/radioterapia, especialmente si es sintomático o de crecimiento rápido.
- Causas: se asocian con la edad avanzada, exposición previa a radiación, uso prolongado de hormonas y ciertos trastornos genéticos como la neurofibromatosis tipo 2.
Cómo lleva adelante Caruso Lombardi su enfermedad en el día a día
"Es muy complicado. Cuando me operaron me costó, después me recuperé. Cuando me van a sacar los puntos pensé que era un tajito, pero cuando el doctor iba por el punto número 20 lo miro y le digo “tordo, me fui al descenso, ya me sacaste 20 puntos”. Cuando me operaron yo me despedí de todos, sobre todo de mis hijos, los más grandes".
"Es difícil. Uno les abre el panorama a los chicos, para que sepan cualquier cosa que me pase. Le dieron para adelante, nunca les pregunté nada. Después empiezo a tener muchos problemas en la vista porque el líquido no se me iba, estaba con los ojos llenos de líquido. Entonces, estaba tomando una pastilla que calculé que me iba a sanar, pero me estaba lastimando otras cosas. Entonces, de golpe en febrero empiezo a perder la vista del ojo derecho, mucho. Y ahí deciden que me tengo que poner una válvula en la cabeza para drenar ese líquido. Me ponen la válvula de 200 mililitros, pero no anduvo bien. Me tuvieron que poner una válvula de 400 y con esa mejoré el tema de la vista. Hoy está controlado el tema del líquido con la válvula que tengo puesta en el cuerpo, pero a la vez tengo que esperar el tema de la cabeza, que no me siga creciendo para que no me vuelvan a operar".
¿Por qué Caruso Lombardi no dirige más?
"Me llamaron, de doce equipos me llamaron: siete de la A y cinco del Ascenso. Todo esto fue el año pasado y ninguno se animó a llevarme por el problema que tengo yo (con Tapia). Fijate que fui a Uruguay, agarré un equipo que recién había ascendido (Miramar Misiones), me tocó debutar con Nacional de Montevideo. En cinco días armé todo el equipo y le hice un partidazo. Les hago un gol a los 87, y me tuvieron siete minutos para anularlo. Vamos a jugar contra River de Montevideo y si ves el gol que me anula (Esteban) Ostojich es para suicidarse. Todos los árbitros que son amigos del poder y el poder de allá es amigo del poder de acá. Además, empezaron a decir ´¿para qué traés a Caruso, que está enfrentado con la AFA?´".
Dirigir a Estudiantes de La Plata, su sueño pendiente
"Hubiese querido dirigir a Estudiantes por mi viejo. Aparte la gente de Estudiantes me quiere mucho, tengo buen feeling con la gente de Estudiantes. Si me llamara (Juan Sebastián) Verón me costaría porque tuve problemas de salud, y esos problemas me condicionaron mucho".
