La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 después de eliminar a Inglaterra dejó una imagen que trascendió el resultado. La bandera de "Las Malvinas son argentinas" que exhibieron los jugadores, en plena cancha de Atlanta, despertó emociones en miles de argentinos, pero sobre todo en Marcelo Rosasco, excombatiente de la guerra, quien reflexionó sobre el hecho y explicó que la acción del plantel de Lionel Scaloni representó un reclamo más potente que miles de argentinos sostienen desde hace décadas.
La victoria en Atlanta tuvo un significado que fue mucho más allá de lo deportivo. El cruce con Inglaterra siempre despierta una sensibilidad especial por la historia entre ambos países y, esta vez, el triunfo argentino quedó acompañado por un gesto que rápidamente recorrió el mundo. Los futbolistas desplegaron una bandera en defensa de la soberanía de las Islas Malvinas, una imagen que tomó aún más fuerza luego de las restricciones impuestas por la FIFA sobre las manifestaciones vinculadas a la causa.
Quien puso en palabras ese sentimiento fue Rosasco, periodista, docente, escritor y excombatiente, que desembarcó el 11 de abril de 1982 en Malvinas, cuando tenía 19 años recién cumplidos y formaba parte de la Compañía Comando del Regimiento 3 de Infantería. Era escribiente, una especie de redactor periodístico que pasaba los informes internos. Un “canillita”, dice a El Destape. Estuvo 64 días, hasta el 16 de junio, cuando regresó al continente. Más de cuatro décadas después, asegura que ese partido removió recuerdos imposibles de separar de la historia personal y colectiva.
Para Rosasco, nunca estuvo en discusión que el encuentro ante Inglaterra no definía cuestiones de soberanía. Sin embargo, remarcó que el peso simbólico era enorme y sostuvo que esa carga emocional acompañó al equipo durante toda la semifinal. En ese sentido, explicó: "Yo no creo que haya habido jugador alguno que se que creyera que esto era solamente un partido de fútbol. Evidentemente algún contagio tienen que haber sentido de amigos, de familiares, de parientes, de conocidos. Varios de estos pibes de la Selección Argentina tienen historia, alguna una fibra los tocó".
También consideró imposible que los futbolistas afrontaran el compromiso como si fuera un partido cualquiera. Según explicó, los integrantes de la Selección Argentina inevitablemente recibieron el impacto de familiares, amigos y conocidos que viven la causa Malvinas con una enorme sensibilidad. A su entender, enfrentar a Inglaterra nunca podía generar las mismas emociones que jugar contra cualquier otro rival del Mundial 2026.
"Sentí que este grupo estuvo a la altura"
Al analizar la imagen que dejó la Selección Argentina tras el pitazo final, Rosasco sostuvo que el gesto con la bandera sintetizó un reclamo histórico y afirmó: "Este grupo estaba a la altura de lo que muchos de nosotros venimos reclamando desde hace tiempo". Además, explicó que ese reconocimiento no fue únicamente simbólico, sino que también estuvo respaldado por la actitud que mostró el equipo dentro del campo de juego. Para él, ambas cosas estuvieron a la altura de lo que representa la gesta de Malvinas.
Más adelante profundizó esa idea y planteó que el triunfo frente a Inglaterra debería dejar una enseñanza que vaya mucho más allá del fútbol. Rosasco consideró que, si la sociedad sabe aprovechar este momento, puede convertirse en una oportunidad para seguir generando conciencia sobre la causa Malvinas y sobre los intereses que atraviesan la historia argentina. En ese marco, pidió que la emoción de la semifinal no quede reducida al recuerdo de una gran actuación o a un eventual título mundial.
También pidió que los deportistas argentinos continúen llevando la bandera de Malvinas cada vez que representen al país en cualquier competencia internacional. Para Rosasco, ese compromiso no pertenece únicamente a una generación de veteranos, sino que forma parte de la identidad argentina y debe mantenerse vivo más allá del resultado del domingo o de cualquier título que pueda conseguir la Selección Argentina en el Mundial 2026
El excombatiente incluso fue más allá al expresar su deseo de que lo ocurrido en Atlanta sirva para movilizar a la sociedad. "Que esto sea una energía que nos movilice, que nos despierte", sostuvo, antes de remarcar que espera que los deportistas argentinos continúen llevando la bandera de Malvinas cada vez que representen al país en cualquier competencia internacional.
