La goleada de Alemania por 7-1 a Curazao en su debut en el Mundial ha desatado una ola de entusiasmo entre una afición ávida de éxitos, pero el capitán Joshua Kimmich afirmó el martes que el equipo necesita disputar los dos próximos partidos de la fase de grupos para saber exactamente en qué punto se encuentra.
Los alemanes lideran el Grupo E, se enfrentarán el sábado a Costa de Marfil —que también sumó tres puntos con su victoria por 1-0 sobre Ecuador— y cerrarán su participación en la fase de grupos la semana que viene frente al combinado sudamericano.
"Era una victoria que esperábamos, pero la forma en que se produjo fue muy contundente", declaró Kimmich en rueda de prensa. "Sin embargo, hemos visto que ganar por un marcador así no es lo habitual (en este torneo)".
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Mientras que los tetracampeones mundiales ganaron con facilidad su primer partido contra los debutantes caribeños en el Mundial, la campeona de Europa, España, tropezó con un empate a 0-0 ante la modesta selección de Cabo Verde, y Arabia Saudita también empató con Uruguay.
Alemania está desesperada por recuperar su reputación internacional tras sufrir dos eliminaciones inesperadas en la primera ronda de los dos últimos Mundiales, en 2018 y 2022. Ahora encadena una racha de diez victorias consecutivas, pero Kimmich afirmó que el equipo tendrá una visión mucho más clara de sus posibilidades en el torneo tras la fase de grupos.
"Ambos equipos (Costa de Marfil y Ecuador) son muy fuertes físicamente y saben adaptarse bien a las condiciones", comentó.
"Jugamos el primer partido contra un rival que, sin duda, no es de talla mundial. Ahora nos esperan algunos retos en los que podremos ver a qué nivel estamos. Tenemos grandes cualidades para hacer daño a los rivales. Tenemos que trabajar en la solidez, reducir los goles que encajamos, incluso contra un rival modesto", agregó.
Aunque los alemanes quieren alcanzar gradualmente su mejor forma en el momento adecuado, tras más de una década sin dejar huella en la escena internacional, Kimmich advirtió de que deben ser más regulares en su juego.
El exseleccionador germano Joachim Löw, que llevó al equipo a su último título mundial en 2014, declaró en un programa deportivo en su país que, aunque el equipo tiene mucha calidad, aún le falta la estabilidad necesaria para ganar el título.
"Juguemos los dos próximos partidos y entonces todos los expertos podrán evaluar mejor en qué punto nos encontramos", dijo Kimmich. "Ya llevamos diez victorias consecutivas. Tengo la sensación de que vamos por buen camino".
Con información de Reuters
