La selección de República Democrática del Congo celebró el viernes en Houston una práctica abierta al público ante una multitud de la comunidad local, dejando atrás las preocupaciones por el virus del Ébola que habían entorpecido su preparación para el Mundial.
Los congoleños llegaron a Estados Unidos el jueves, siendo uno de los últimos equipos en viajar, y se enfrentarán a Portugal en su primer partido del Grupo K en Houston el miércoles, antes de jugar con Colombia y Uzbekistán.
Los jugadores fueron sometidos a una dura práctica por parte del seleccionador Sébastien Desabre bajo una humedad sofocante y un cielo cambiante, pero solo se veían sonrisas en sus rostros después de que sus aficionados los animaran mientras entrenaban.
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Desabre estará encantado de ponerse manos a la obra con el fútbol tras haber tenido que trasladar a Francia un partido amistoso previsto con Chile en España debido al temor por el brote del Ébola en el país, que hasta el viernes contaba con 676 casos confirmados y se había cobrado 136 vidas.
"Estamos centrados en el primer partido contra Portugal y en hacerlo bien", declaró Desabre en breves declaraciones a periodistas. "Los tres partidos son importantes, pero por ahora no miramos más allá de Portugal".
La selección congoleña participa en su primer Mundial desde 1974, cuando compitió como Zaire, con grandes esperanzas de llegar lejos en la fase eliminatoria, tanto por parte de los jugadores como de sus aficionados.
"Esta es una oportunidad para que la comunidad congoleña de Houston se reúna y celebre al equipo", declaró a Reuters la residente local Christina Badibanga.
"Estamos emocionados por participar en el Mundial después de tanto tiempo y mostrar la vitalidad de nuestra cultura. Para nosotros es muy importante compartirla con el mundo".
Con información de Reuters
