Perras on the Beach regresó a los escenarios para celebrar los diez años de Chupalapija, el álbum debut que marcó a fuego a una generación de oyentes del indie argentino. El reencuentro tuvo lugar en C Art Media, con entradas agotadas y una sensación compartida entre las miles de personas presentes, la de estar asistiendo a algo que difícilmente vuelva a repetirse.
Desde que se anunció el show, la expectativa fue enorme. La banda mendocina había alimentado durante semanas la intriga en redes sociales con publicaciones sobre los supuestos "100 años de Chupalapija", hasta que finalmente confirmó que se trataba de una celebración por el décimo aniversario de aquel trabajo editado en 2016, un disco que con el paso del tiempo se transformó en una referencia ineludible del nuevo rock alternativo argentino.
Desde temprano, los alrededores del predio se poblaron de fanáticos que crecieron escuchando canciones como "Dime", "Perras on the Beach", "Te quiero" y buena parte del repertorio que convirtió a Simón Saieg y compañía en uno de los fenómenos más particulares surgidos de Mendoza durante la segunda mitad de la década pasada.
Cómo fue el regreso de Perras on the beach a los escenarios
La noche avanzó entre nostalgia y celebración. No hubo clima de reunión solemne ni de homenaje melancólico. Todo lo contrario, la banda sonó relajada, divertida y conectada con una audiencia que conocía cada palabra de memoria.
Uno de los momentos más festejados llegó con la aparición de Turrobaby, invitado para sumarse a una de las colaboraciones más comentadas de la noche. El artista aportó una cuota extra de energía a un show que ya venía encendido desde el comienzo.
Otro de los grandes aplausos estuvo reservado para Maxi, el cantante de Los Grosos, con una participación que sorprendió a buena parte del público y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos y celebrados del recital.
Pero probablemente el instante más especial llegó cuando la banda decidió homenajear a sus amigos y hermanos mendocinos de Usted Señalemelo. Aunque el grupo no pudo estar presente porque actualmente se encuentra de gira, Perras on the Beach interpretó una versión de "Agua marfil" una de sus canciones más emblemáticas, generando una ovación inmediata entre los asistentes.
El gesto tuvo una carga simbólica importante. Después de todo, ambas bandas forman parte de una misma historia. Surgieron prácticamente al mismo tiempo y ayudaron a posicionar a Mendoza como uno de los polos creativos más importantes de la música argentina durante la última década.
A medida que avanzaba el show, quedaba claro que Chupalapija había trascendido largamente su condición de disco debut. Lo que alguna vez fue una colección de canciones grabadas con espíritu lo-fi terminó convirtiéndose en la banda sonora de miles de jóvenes que encontraron en aquellas letras desprejuiciadas una forma distinta de mirar la realidad.
Por eso el recital tuvo algo más profundo que la simple nostalgia. No fue solamente una celebración de un álbum. Fue el reencuentro de una comunidad que durante diez años siguió haciendo propias esas canciones.
