El cantante Guillermo Fernández volvió a captar la atención de sus seguidores en redes sociales al compartir un profundo análisis sobre la dimensión filosófica de la música ciudadana. En esta oportunidad, el artista expuso el cruce entre la teoría existencialista de Albert Camus y la obra de Homero Expósito, uno de los letristas más revolucionarios de la historia del tango.
"Nuevamente quiero hablar de un cruce fascinante, el encuentro entre la filosofía existencialista de Albert Camus y la sensibilidad de Homero Expósito. Camus plantea la teoría del absurdo reconociendo que la muerte termina por nulificar todo significado, pero acepta su destino y no se rinde", explicó el músico Fernandez, en la apertura de su reflexión.
Para Fernández, la poética de la música popular funciona como una herramienta de construcción personal frente al sinsentido. "El tango se presenta como una solución posible, nos invita a filosofar y nos demuestra que esa falta aparente de sentido es, precisamente, lo que nos permite ser dueños y constructores de nuestra propia existencia. Homero Expósito, hijo de un anarquista y profundo lector de filosofía, en cada uno de sus tangos parece darle cuerpo a las ideas de Camus", detalló el intérprete.
En esa misma línea, estableció un paralelismo directo entre la célebre figura mitológica analizada por el autor francés y las letras del poeta tanguero: "En el mito de Sísifo, condenado por los dioses a cargar con el sin sentido de la vida por toda la eternidad, cobra conciencia de que es superior a su destino en el preciso momento en que baja a resumir su roca. Para Homero Expósito también el camino vuelve a comenzar donde termina: 'Déjame que llore crudamente con el llanto viejo del adiós, a donde el callejón se pierde, brotó ese yuyo verde del perdón'".
Sobre esta última línea de Yuyo verde, Fernández profundizó: "El perdón, ese acto de autocompasión aparece al final del callejón para enfrentar el pensamiento escalofriante y desolador".
La duda, la libertad y la rebelión poética
El análisis continuó abordando el impacto innovador que aportó el letrista al género. "Como buen filosofero, Homero buscaba la certeza basándose en la duda. Esta premisa marcó un antes y un después en la poesía del tango, donde la duda se convierte en la base del conocimiento sobre la propia naturaleza: '¿Por qué tendré que amar y al fin partir?'", citó el cantante haciendo referencia al clásico Naranjo en flor.
Al desglosar esa búsqueda existencial, Fernández remarcó la postura activa del poeta: "Su respuesta fue una rebelión encarnizada, desafiar al destino, aceptar que la vida es absurda y aún así seguir viviendo con pasión. Si el universo no tiene un plan para él y no hay un Dios dictando reglas morales universales, entonces es completamente libre. Homero sabía que el amor no le pertenecía, pero que él le pertenecía al amor".
En esa dinámica entre la libertad y la cotidianeidad, resaltó cómo el poeta hallaba belleza en los detalles más simples: "Por eso, en la fina caridad de la rutina encontraba un corazón en cada esquina y sentía que una trenza del color del mate amargo endulzaba su letargo gris". "Homero insistía en cambiar la nada por la esperanza. Nos dejó una lección de resiliencia fundamental", insistió.
Para cerrar su lectura, Guillermo Fernández citó versos emblemáticos de Afiches y Naranjo en flor, destacando la fuerza vital del autor para levantarse ante cada caída: "Sé que es duro matar por la espalda el amor sin tener otra piel donde ir, pero dale, la vida está en flor, tenés que seguir".
"El mensaje es claro, aunque el escenario vital caiga dramáticamente uno se levanta y se cae y se vuelve a levantar. Homero rechazaba la contemplación y elegía la acción. Nos enseñó que incluso en la pérdida hay un propósito: 'Tal vez mi corazón tenía que perderte'", analizó el referente tanguero.
Finalmente, el cantante concluyó con una reflexión sobre el valor perdurable del género: "En definitiva, el tango es la prueba de que siempre existe la esperanza detrás de la tragedia. En esa calle de estío, calle perdida donde dejaste un pedazo de vida, hay un naranjo en flor".
