Viernes 28 de Agosto del 2026 Vie 28 Ago
Cotizaciones
Dólar Oficial $1535
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar Blue $1555
Dólar CCL $1602.1
Euro $1688.03
Riesgo País 509
EN VIVO

Gardel, cantante: "Mi triunfo y mi popularidad hicieron salir miles de cantores nuevos. Pero 'compadre', soy un punto alto de matar y no me entrego así nomás"

El "Zorzal Criollo" repasó la invención del tango-canción en una famosa entrevista en Madrid, donde reivindicó su primacía sobre los nuevos intérpretes y dejó una sentida dedicatoria a su madre.

28 de agosto, 2026 | 08.15
Gardel, cantante: "Mi triunfo y mi popularidad hicieron salir miles de cantores nuevos. Pero 'compadre', soy un punto alto de matar y no me entrego así nomás"

A finales de 1928 y comienzos de 1929, el fenómeno de Carlos Gardel atravesaba uno de sus picos de consagración internacional. Tras un paso deslumbrante por el Teatro Florida de París, el "Zorzal Criollo" desembarcó en España para presentarse en Madrid y Barcelona. Fue allí donde, en un reportaje periodístico concedido en la capital española el 1.º de enero de 1929, desplegó toda su picardía rioplatense al ser consultado por la ola de nuevos intérpretes que surgían tras sus pasos.

"Mi triunfo y mi popularidad hicieron salir miles de cantores nuevos. Pero 'compadre', soy un punto alto de matar y no me entrego así nomás", lanzó el máximo ícono de la música popular con la chispa y el manejo de escena que lo caracterizaban.

La firmeza de Gardel ante la prensa madrileña no era un rasgo de vanidad sin sustento: el cantor era plenamente consciente de haber inaugurado una era. Hacia la década de 1920, el género había dejado atrás la etapa puramente instrumental y bailable de la Guardia Vieja.

El hito fundamental se había producido en 1917, cuando Gardel grabó "Mi noche triste" (obra con música de Samuel Castriota y letra de Pascual Contursi). Con esa interpretación, el artista sentó las bases formales del tango-canción, incorporando la narrativa dramática, la poesía del lunfardo y una emotividad vocal inédita para la época.

El mano a mano de Carlos Gardel con la prensa española

En aquella célebre nota madrileña de 1929, la conversación con el cronista local reflejó el contrapunto entre el lenguaje llano del cantor y el asombro del periodismo europeo:

—Gardel: "El tango-canción es casi reciente. Es netamente porteño —es decir, de Buenos Aires— y ¿quién sino yo iba a ser el primero en cantarlo?"

La gira de 1929 consolidó a Carlos Gardel como una figura artística mundial.

—Periodista: "¿Tú, el primero? ¿Qué edad tienes entonces?"

—Gardel: "Yo, amigo, no soy tan joven… ¡Bah! Ni tan viejo tampoco… Tengo más de diez y no he llegado a los ochenta… ¡Qué esperanza! Yo soy, sí, el creador del tango, de esa canción que apasiona a mi tierra y que aquí tanto gusta. Mi triunfo y mi popularidad hicieron salir miles de cantores nuevos. Pero 'compadre', soy un punto alto de matar y no me entrego así nomás. ¡Qué diría mi viejita, mi madre, si le mataran 'el punto' a 'su Carlitos'! ¡No, no! Es cuestión de amor propio ¿sabes? Primero yo, mientras pueda, y aunque ya no pudiese más, siempre me quedaría algo para cantarle a esa viejita que está allá, en Buenos Aires…".

La gira de 1929 consolidó a Gardel como una figura trasatlántica. Su discografía —que superó las 900 grabaciones—, junto a su posterior desembarco en el cine de Hollywood de la mano de la Paramount, terminaron de modelar la imagen universal del cantor. Aquel diálogo en Madrid fue apenas una muestra de la seguridad y el carisma de quien se sabía, sin discusión, el pionero absoluto del tango cantado.

Las más vistas