Claudio García Satur, actor argentino famoso por la telenovela de Alberto Migré Rolando Rivas, taxista, reapareció en el espectáculo a sus 87 años y luego de su última aparición pública del 2025, cuando homenajeó a Migré junto a Soledad Silveyra y Nora Cárpena en el Multiteatro. Qué está pasando con el otrora galán y cuál es el motivo de su reaparición mediática.
A través de una publicación en las redes sociales del Teatro Taller del Ángel, espacio que pertenece a la actriz Patricia Palmer, se dio a conocer que Claudio García Satur volverá al teatro en solo dos fechas y para un espectáculo íntimo y con pocas localidades a la venta. Encuentros. Hablemos de la Buenos Aires que nos vio crecer es el show que dará el galán de telenovelas a lo largo de 70 minutos.
"Historias, recuerdos y anécdotas contadas en primera persona por Claudio García Satur. Un espacio cercano, cálido… para emocionarse, recordar y compartir", reza la sinopsis del espectáculo que tendrá función este sábado 30 de mayo a las 18 horas. El encuentro se repetirá el sábado 13 de junio, con apenas 90 localidades a $30.000 a la venta por Alternativa Teatral.
Aunque no salió a la luz la razón por la que Claudio García Satur vuelve a los escenarios a los 87 años, no sería de extrañar que el contexto de crisis económica que se vive en Argentina haya impulsado al actor a un rebusque artístico que le permita pagar las cuentas.
De qué trata Rolando Rivas, taxista
En la ficción, Rolando era un porteño de gran corazón que vivía en el barrio de Boedo, recorría las calles con su taxi y estaba de novio con una chica costurera (Mabel Landó) muy vigilada por su padre (Antuco Telesca), hasta que una tarde una adolescente adinerada, Mónica Helguera Paz (Soledad Silveyra), subía al coche con su carga de angustia y prepotencia. Es entonces cuando la historia de amor de Rolando y Mónica estalla: a partir de ese momento se cruzan las pasiones con las diferencias de clase y de culturas, con la consecuencia de que el nombre Mónica Helguera Paz aún resuena en el oído popular como representante del poder y el capricho.
