Durante más de 150 años no se tuvieron registros oficiales de osos pardos en las sierras del noroeste de España hasta los últimos días, cuando se emitió una señal de alerta por la reaparición de la especie en dicha zona. El impacto que eso trae en el ecosistema y la reacción de los científicos ante el descubrimiento.
La confirmación oficial de la reaparición de osos pardos en las sierras del noroeste de España fue confirmada en un estudio publicado en Quercus y Actualidad Jurídica Ambiental, elaborado por especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El documento registró 85 apariciones entre 2012 y 2025 en áreas como La Cabrera, La Carballeda, Sanabria y sectores limítrofes de Ourense, y concluyó que la presencia del animal ya no es ocasional sino estable.
En España, el oso pardo se encuentra en peligro de extinción y su población no supera los 400 ejemplares, concentrados entre los Pirineos y la Cordillera Cantábrica. La reciente aparición de la especie en zonas otrora pobladas es una noticia feliz para los científicos, ya que se habla de una repoblación natural que podría cambiar la suerte de estos mamíferos y devolver el equilibro al ecosistema.
En cuanto al impacto económico que tuvo la reaparición de osos pardos en España, se vio potenciado el turismo de naturaleza y eso mejoró los ingresos de las zonas rurales aledañas a las sierras. De todas maneras, mientras algunos humanos ya buscan capitalizar la reaparición de los osos pardos la ciencia sigue estudiando para encontrar las mejores formas de conservación de la especie.
Características y alimentación de los osos pardos
- Puede medir entre 1,4 y 2,8 metros de largo (erguido supera los 2,5 m).
- Pesan entre 100 y 700 kg, según la subespecie y el sexo (los machos son más grandes).
- Pelaje marrón en distintas tonalidades (de beige a casi negro). En algunas regiones tiene puntas plateadas.
- Garras largas y fuertes (hasta 10 cm), ideales para excavar.
- Joroba muscular muy desarrollada en los hombros, lo que le da gran fuerza para cavar y derribar presas.
- Come frutos, raíces, insectos, miel, peces (como salmones) y también mamíferos.
- Puede cazar animales grandes, pero gran parte de su dieta es vegetal.
