En 2016, el Gobierno negó ante el mundo la "pesada herencia" y elogió al kirchnerismo por cómo estaba el país.

Este documento de hace dos años demuestra cómo destacó el macrismo a la gestión anterior ante los mercados internacionales. Hoy, le echa la culpa de la crisis al mandato pasado.

En el documento, el macrismo destaca una "Economía "robusta"; afirma que está el país 1º en Desarrollo Humano y en Educación en América Latina; revela que tiene la desigualdad más baja de la región; y resaltó el 6% de desocupación.

El Gobierno lo hizo para atraer activos e inversiones en el exterior (sobre todo para venderles el país a los inversionistas de Estados Unidos).

"Argentina: tierra de oportunidades", se titulaba el documento, en donde se destaca el "desarrollo de capital humano" en un país con "98 por ciento de alfabetismo y 110 mil graduados de educación universitaria por año". También advierte que el país está primero en los índices de desarrollo humano y educación y "el coeficiente Gini (que mide la desigualdad social) más bajo de la región".

Además, el documento sostiene que la Argentina tiene "una economía robusta", con "menos del 75 por ciento del empleo en el sector servicios, menos del 6 por ciento de desocupación". Advierte también que las leyes y los marcos regulatorios están "inspirados en los mercados desarrollados" y cuenta con un sistema federal y republicano. El documento habla de "caminos y vías de tren bien desarrolladas".

El documento también destaca la capacidad de endeudarse de la Argentina dado su "baja relación deuda/PBI, del 13 por ciento". Además, el folleto sostiene que se están tomando las medidas para volver market-friendly a la Argentina, a las que llama "transición hacia un nuevo equilibro". Entre las que enumera: "el desmantelamiento de los controles de capital, reestructuración de la deuda en default con los holdouts, esquema de metas de inflación, recorte de subsidios y de impuestos distorsivos, reducción de las trabas para la importación y promoción del libre comercio".

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