Este miércoles inició el juicio por el homicidio de Germán Medina, el peluquero asesinado por su compañero, Abel Guzmán, en la reconocida peluquería Verdini, ubicada en la calle Beruti al 3017, en el barrio porteño de Recoleta, en marzo de 2024. En la primera jornada del debate judicial, el colorista de 45 años, detenido en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, hizo uso de la palabra y pidió perdón a la familia de Medina y a todos sus compañeros.
Ante el Tribunal Oral Federal en lo Criminal y Correccional N° 24, Guzmán dio su versión de los hechos y aseguró que le disparó a su compañero porque "no pudo controlar su ansiedad ni su bronca".
El estilista contó que llevaba 20 años trabajando en la mencionada peluquería y responsabilizó a Facundo Verdini, el dueño del local, por el trágico desenlace. El acusado dijo que el reclamo de indemnización que le hizo a Verdini fue el punto de quiebre en la relación laboral. "El conflicto económico era con Verdini, provocó todo este desmadre e hizo que terminara todo de esta manera", expresó.
Guzmán mencionó que no tiene antecedentes penales y que llevó ese reclamo económico por un año sin obtener respuestas. Pero el conflicto no se redujo a la indemnización, también hubo discusiones por el uso de formol en tratamientos capilares. Mientras Guzmán los avalaba, tanto Verdini como Medina, no.
El día del crimen
Las reiteradas discusiones venían dándose desde febrero de 2024. Según Guzmán, el 20 de marzo de 2024, el día del crimen, "iban a terminar de arreglar el tema de la indemnización", pero no ocurrió. De acuerdo a su testimonio, Verdini le dijo que "lo veían al día siguiente" y que luego escuchó decir a Medina "que lo iban a echar y que ya tenían a otro empleado para hacer su trabajo".
A la tarde, justo después de que el local cerrara sus puertas, Guzmán agarró un arma que tenía guardada en su propio locker -según él para protegerse de algún robo- y se dirigió al salón donde estaban cuatro de sus compañeros (incluido Medina) bebiendo cerveza y hablando. Fue en ese momento en que se apareció con el arma y los amenazó.
"No se muevan o les vuelo la cabeza", les dijo el colorista. Luego finalmente le disparó a Medina y escapó por la ventana de la peluquería. Toda la secuencia quedó grabada gracias a una cámara de seguridad interna. Dicho material forma parte de la causa.
"Me puse mal, no esperaba esa respuesta por los años que lo conozco. Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé. No medí las consecuencias", sostuvo ante el juez.
70 días prófugo
Guzmán dijo que luego del hecho permaneció en estado de shock y que caminó sin rumbo descartando su celular, el arma y sus pertenencias. Estuvo prófugo por 70 días hasta que un testigo de identidad reservada logró identificarlo en una casa de Paso del Rey en provincia de Buenos Aires. De acuerdo a los peritos, Abel Guzmán no tiene trastornos mentales por lo que es imputable y se puede llevar a cabo el proceso penal en su contra.
