Martes 6 de Octubre del 2026 Mar 6 Oct
Cotizaciones
Dólar Oficial $1540
Dólar Tarjeta $2002
Dólar Blue $1550
Dólar CCL $1610.8
Euro $1712.8
Riesgo País 574
EN VIVO

De producir quesos y dulces a convertirse en un Parque Nacional: la estancia que hoy es uno de los mejores lugares para observar el espacio

Al sur de la provincia de San Juan funcionó durante décadas una estancia agroganadera, donde también vivían familias y elaboraban alimentos para abastecer a la comunidad. Ubicada en el Valle de Calingasta, cuenta con dos observatorios y alrededor de 300 noches despejadas.

06 de octubre, 2026 | 17.22
De producir quesos y dulces a convertirse en un Parque Nacional: la estancia que hoy es uno de los mejores lugares para observar el espacio

El Leoncito es una estancia de San Juan que fue recuperada para dar nacimiento a un Parque Nacional de más de 80.000 hectáreas, que había funcionado desde el siglo XVIII como un establecimiento de pastoreo, cultivo de hortalizas y producción artesanal de quesos, dulces y derivados lácteos que abastecían a la comunidad local y regiones vecinas.

Estas tierras pasaron por varios procesos de expropiación tras el cese de actividades productivas a fines del siglo XX. En 1994, el Estado nacional las incorporó al sistema de áreas protegidas y creó una reserva natural. Posteriormente, fue declarado como Parque Nacional El Leoncito en 2002 con el objetivo de proteger el ambiente andino para preservar la limpidez de sus cielos.

Hoy, el parque protege unas 89.700 hectáreas en el departamento de Calingasta, al sur de la provincia de San Juan. Se trata de un enclave que destaca la riqueza histórica y astronómica que revela una sorprendente variedad de paisajes, como llanos, sierras, planicies puneñas, filos montañosos y pequeños oasis en altura.

La estancia de casi 80.000 hectáreas que producía quesos y dulces

Según una investigación publicada en la revista Etnografías Contemporáneas de la UNSAM, la expropiación formal de las tierras se realizó en 1979 y las actividades productivas siguieron hasta mediados de la década de 1990. "La creación de la Reserva Natural Estricta en 1994 −y su posterior recategorización como Parque Nacional en 2002− marcó el inicio del desplazamiento de las familias que residían y trabajaban allí", explica el estudio publicado en julio de este año.

La finalidad de su conformación fue asegurar la calidad del cielo nocturno, un interés estatal que nació con la instalación previa de dos centros astronómicos: el Complejo Astronómico El Leoncito y la Estación Astronómica Carlos U. Cesco. 

A partir de la creación del área, fueron desplazados quienes aún residían en la estancia y cuyo sustento dependía -total o parcialmente- de actividades agroganaderas desarrolladas bajo diversas formas de relación laboral y de acceso al territorio. Pero la reubicación forzada y la desarticulación de vínculos sociales y cotidianos, "transformaron profundamente sus vidas y sus modos de habitar el lugar".

Por estas razones, la Administración de Parques Nacionales implementó una política cultural con el objetivo de conservar e investigar el patrimonio vinculado al período de funcionamiento de la estancia, denominado Proyecto Conservación  de la estancia El Leoncito, a través del cual ponían en valor la historia del lugar a través de entrevistas y encuentros con antiguos pobladores.

¿Qué puedo hacer en el Parque Nacional Los Leoncitos?

El predio conserva vestigios de las antiguas construcciones de la estancia, incluyendo potreros, acequias y un viejo manzanar. También hay un sendero pedestre de aproximadamente 5 kilómetros que permite acercarse a conocer estos rastros arquitectónicos.

La zona conserva los postes del último tramo en pie de la antigua línea telegráfica que unía San Juan con Calingasta, único medio de comunicación entre estas ciudades hasta principios del siglo XX. Los observatorios allí instalados lo convirtieron en uno de los mejores lugares para la observación y la divulgación científica del espacio.

Las condiciones prístinas, que incluyen más de 300 noches despejadas por año, son ideales para observar los cielos. En la zona también se encuentran ejemplares de especies vegetales en extinción como el retamo (arbusto de hojas duras), los coirones y las verdes yaretas. Por los llanos de altura vagan guanacos, cuises, zorros colorados y pumas.

También hay aves de plumaje mimético, como las agachonas, y otras de coloración más notable, como los comesebos, que comparten estos ambientes. En el área también viven peces como el bagrecito del Leoncito, especie descubierta pocos años atrás y exclusiva del lugar.

Las más vistas