Miércoles 2 de Septiembre del 2026 Mie 2 Sep
Cotizaciones
Dólar Oficial $1535
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar Blue $1545
Dólar CCL $1592.1
Euro $1688.03
Riesgo País 499
EN VIVO

Cansancio social: la de la psicología de por qué te agotás tras estar con gente que querés

La psicología explica que el agotamiento tras socializar puede coexistir con el placer de la interacción. ¿Te pasa que te agotas pese a divertirte?

02 de septiembre, 2026 | 10.35
Cansancio social: la de la psicología de por qué te agotás tras estar con gente que querés

Después de una cena con familiares donde las risas y charlas fluyeron, es común llegar a casa con ganas de silencio y tranquilidad. Aunque parezca contradictorio, la psicología indica que sentir cansancio después de compartir con seres queridos no significa ser antisocial o ingrato.

Una investigación liderada por Sointu Leikas, de la Universidad de Helsinki, reveló que la interacción social puede generar emociones positivas en el momento, pero también provocar agotamiento horas después. Publicado en 2020 en la revista Heliyon, este estudio siguió a 74 personas durante su día a día, acumulando más de mil observaciones sobre su sociabilidad y niveles de fatiga.

Los resultados mostraron que quienes se comportaban de forma más extrovertida tendían a sentirse más cansados entre dos y tres horas después de la interacción. Este vínculo se mantuvo incluso considerando factores como el cansancio previo, el momento de la medición y la personalidad de los participantes.

Leikas aclaró que "la evidencia científica sobre este fenómeno todavía es limitada" y que no todas las interacciones sociales llevan a ese cansancio, pero el estudio aporta respaldo a la sensación comúnmente llamada "agotamiento social".

El "efecto resaca": por qué disfrutás una reunión pero terminás exhausto

Lo curioso es que, durante la interacción, ser extrovertido se relacionó con un mejor ánimo y menos fatiga, mientras que el cansancio aparecía después. Esto demuestra que disfrutar la compañía y sentirse agotado por ella no son experiencias incompatibles, sino que suceden en momentos diferentes.

Además, otras investigaciones confirman que actuar sociablemente genera respuestas positivas y aumenta las emociones agradables, incluso en personas introvertidas. Por eso, llegar cansado de una reunión no significa que alguien haya fingido divertirse o preferir no haber ido.

El costo invisible de conversar: qué le pasa al cerebro durante una reunión

¿Por qué entonces hablar con otros demanda tanto esfuerzo? La respuesta está en las múltiples tareas cognitivas que requiere una conversación exitosa: seguir el hilo, interpretar emociones, prestar atención, recordar detalles, esperar el turno y controlar respuestas inapropiadas. Muchos de estos procesos dependen de funciones ejecutivas como la memoria de trabajo y el control cognitivo.

Si bien no se define con exactitud cuánto "energía mental" consume cada charla, este esfuerzo explica cómo una actividad placentera puede también agotar. No es raro disfrutar algo y terminar cansado, sucede en varios ámbitos de la vida.

Mito derribado: la verdad sobre la "batería social" de introvertidos y extrovertidos

Respecto a si los introvertidos se fatigan más que los extrovertidos, la idea popular de una "batería social" que se recarga o agota según la personalidad no se confirmó en esta investigación. No hubo diferencias significativas en cómo ambos grupos experimentan la fatiga tras socializar.

Esto no implica que introvertidos y extrovertidos vivan igual las reuniones: la extraversión sí influye en la frecuencia de búsqueda social y en las emociones positivas durante las interacciones. Pero el "costo energético" posterior no es exclusivo de un grupo.

Entender que el agotamiento social puede coexistir con el disfrute ayuda a desmitificar sensaciones comunes y a ser más compasivos con nuestras propias reacciones tras encuentros sociales.

Las más vistas