Vecinos de la torre A de Estación Buenos Aires, en el barrio porteño de Parque Patricios fueron evacuados esta tarde luego de que una vecina del departamento 2°A denunciara que su ventana se había doblado. Por ese motivo, llegó una dotación de bomberos que evacuó a 12 familias de forma preventiva, según indicaron fuentes del Gobierno de la Ciudad a este medio.
"Al observarse que la tiranteria metálica se encuentra vencida (de la ventana), en forma preventiva se procede a colocar a resguardo a todas las personas para que no ingresen", sumaron fuentes del gobierno porteño, quienes ya pidieron a un arquitecto de la Guardia de Auxilio que "verifiquen la estructura".
Por su parte, los vecinos denuncian que el plan para hacerlos regresar a sus domicilios se puso en marcha cuando todavía "faltan servicios esenciales en muchas unidades", hay "daños visibles" y "no existen garantías claras de habitabilidad segura". Es por eso que exigieron "suspender el reingreso forzado", "extender la asistencia habitacional" y "peritajes independientes y transparencia".
El reingreso al barrio
La semana pasada, la Fiscalía porteña autorizó el reingreso parcial de los vecinos afectados por el derrumbe en Parque Patricios, ocurrido a comienzos de marzo, luego de evaluar informes técnicos que detectaron condiciones mínimas de seguridad en sectores específicos del complejo.
La idea era que el reingreso se diera de manera progresiva, sectorizada y bajo estrictos controles, con intervención de la Policía de la Ciudad y acompañamiento de Bomberos. Solo podrían ingresar quienes acrediten vínculo con las unidades habilitadas, mientras que el acceso estaría limitado a zonas consideradas seguras, como pisos superiores y sectores periféricos, y quedaría supeditado a nuevas inspecciones, especialmente para la restitución de servicios como el gas.
Sin embargo, gran parte del complejo continúa clausurada, en particular el área central donde se produjo el colapso de la losa del estacionamiento subterráneo y otros espacios donde persisten riesgos o se desarrollan tareas de reparación. Las autoridades remarcan que se trata de una habilitación acotada, que podría ampliarse con el avance de las obras, mientras persiste la preocupación de varios vecinos por las condiciones de seguridad y habitabilidad.
