Comenzó el juicio por la desaparición de Loan Peña y, para la semana que viene, se espera uno de los momentos de mayor tensión en el debate. Será cuando los padres del menor se sienten a declarar ante el Tribunal Oral de Corrientes y estén cara a cara con Laudelina Peña, hermana de José Peña y una de las personas señaladas por la fiscalía como partícipe de la sustracción y ocultamiento del niño. También se la acusa de entorpecer y desviar la investigación mediante distintas maniobras, entre ellas la aparición del botín que, según la acusación, fue plantado para instalar la hipótesis de que el niño había muerto tras ser atropellado.
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En declaraciones a la prensa, María Belén Russo Cornara, abogada de la familia Peña, aseguró que para el padre de Loan, Laudelina "ya no es parte de la familia". La próxima semana, una vez concluidas las cuestiones preliminares, las indagatorias y los planteos pendientes de las defensas, los padres de Loan darán testimonio frente a los magistrados Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco. Russo Cornara explicó que José Peña y María Luisa Noguera, madre del menor, declararán como víctimas y testigos, respondiendo primero las preguntas de la defensa, luego las de la fiscalía y finalmente las de las defensas particulares.
La letrada evaluó que serán los testimonios más importantes del juicio y anticipó que espera interrogatorios intensos por parte de las defensas, lo que podría implicar una revictimización de la familia. "Va a ser un momento duro", sostuvo. La distancia entre José Peña y su hermana no surgió de un conflicto familiar previo, sino de lo ocurrido después de la desaparición de Loan, ocurrida el 13 de junio de 2024, cuando ambos compartieron el almuerzo en la casa de Catalina Peña, la abuela del niño, en el paraje El Algarrobal. Dos años después, la escena es completamente distinta: José declarará como víctima y padre del niño desaparecido, mientras Laudelina está en el banquillo de los acusados.
El anhelo de la confesión y la angustia de los padres
En declaraciones recientes a una emisora correntina, María Luisa Noguera expresó que su deseo es que durante el juicio "alguien se quiebre" y cuente qué ocurrió con su hijo. Russo Cornara comparte esa expectativa y afirmó que si alguno de los acusados habla y responde preguntas, puede aportar información nueva que hoy no tienen, lo que podría ser determinante para la causa. Sin embargo, el proceso previo al juicio tampoco fue sencillo. La abogada recordó que durante la audiencia preliminar realizada en febrero, cuando se planteó que el debate oral recién comenzaría en octubre, María no pudo contener la angustia y se largó a llorar.
Las primeras jornadas del juicio tampoco resultaron como esperaban. La suspensión de la audiencia prevista para este jueves y las discusiones procesales que dominaron el inicio del debate provocaron una nueva frustración en la familia. Russo Cornara expresó que los padres estaban esperanzados de que por fin iban a empezar a tener respuestas, pero la decepción fue constante durante los primeros días. Nadie esperaba lo que pasó, afirmó la letrada, en referencia a los planteos y suspensiones que marcaron el arranque del debate oral.
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Convivir con la ausencia
La desaparición de Loan modificó por completo la vida cotidiana de José, María y sus otros siete hijos. Russo Cornara explicó que pasó a faltar un miembro de la familia y tuvieron que aprender a convivir con esa ausencia y con la espera permanente de una respuesta. La ilusión de encontrar al niño con vida sigue siendo el principal sostén emocional del grupo familiar. Los padres de Loan mantienen contacto permanente con los abogados a través de un grupo de WhatsApp y videollamadas periódicas, donde reciben información sobre el avance de la causa.
La abogada destacó que las conversaciones son muy amenas y que intenta explicar qué está pasando de la manera más delicada posible. Fue muy difícil de explicar el circo que se armó en la segunda jornada del juicio, más allá de que ellos lo estuvieran viendo por la transmisión en vivo. Hubo que aclararles por qué no podían hacer más de lo que hicieron, concluyó la letrada. La fractura entre José y Laudelina, que hoy parece irreversible, quedó sellada con la decisión de la justicia de sentar a la hermana en el banquillo de los acusados, mientras el padre de Loan se prepara para declarar en el juicio que busca respuestas sobre el paradero de su hijo.
