El escándalo de las presuntas fiestas clandestinas con drogas robadas del Hospital Italiano y el posible desvío de medicamentos hospitalarios comenzó a tomar estado público con la muerte del anestesista Alejandro Salazar, sobre la cual todavía se desconocen detalles toxicológicos.
En este marco, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires asegura que ya había iniciado averiguaciones semanas antes sobre las sustracciones ilegales. Así lo confirmó su vicepresidente, Carlos Bollini.
Según relató Bollini, todo comenzó el 20 de febrero pasado, cuando compañeras de residencia de la doctora Delfina Lanusse alertaron sobre su estado. “La encontraron en una situación compleja, como en un consumo de drogas”, explicó en diálogo con Radio Mitre. A partir de esa advertencia, el Hospital Italiano puso en marcha una investigación interna y notificó a la asociación.
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Desde la entidad, decidieron recibir a la médica involucrada para brindarle asistencia. “Ella contó todo”, señaló Bollini. A partir de allí, comenzaron a citar a otras personas que podrían estar vinculadas con la apuntada. Hasta ese momento, el caso se manejaba como un tema de consumo de sustancias entre profesionales de la salud.
“Tuvimos reuniones de comisiones, todo pasó en pocos días, hasta que recibimos la noticia de la muerte del doctor Alejandro Salazar”, recordó sobre el joven de 29 años que se desempeñaba como anestesiólogo en el Hospital Gutiérrez. En ese punto, aseguró, todavía no existía conexión entre los dos episodios. “Era un prestigioso residente, nos sorprendió y lo tomamos como la noticia cruda que fue”, agregó.
El giro que llevó a la denuncia penal
Fue en una reunión posterior cuando surgió la información sobre las presuntas fiestas clandestinas y el consumo de propofol y fentanilo entre los anestesiólogos. “No se dieron nombres”, aclaró Bollini pero el dato fue suficiente para que la asociación decidiera actuar. “Si bien no teníamos una denuncia formal, resolvimos hacer una denuncia penal. Al mismo tiempo, se hizo la denuncia en el Italiano y empezó a actuar la Justicia”, detalló.
Fue entonces cuando se descubrió que, por la trazabilidad, las drogas utilizadas en las presuntos encuentros pertenecían al Hospital Italiano.
"Cuando tomamos conocimiento de los hechos, se hizo de inmediato la denuncia. Se formalizó hace unos cuantos días; fue de parte del Hospital Italiano como de la Asociación de Anestesia. Se brindó toda la información necesaria y ahora, el Juzgado mandó a la Policía a que retire cualquier documentación que se tenga. Estamos reuniendo los documentos necesarios porque estamos interesados en que la causa avance", amplió en diálogo con la prensa el abogado Eduardo Gerome durante los allanamientos de este miércoles.
A su vez aclaró que la Asociación de Anestesia no está imputada sino "es denunciante" de los robos. "Hemos entregado actas que se realizaron, se están buscando las actas labradas en reuniones con estos profesionales", añadió. Por otro lado, sostuvo que no tuvieron diálogo con los profesionales implicados y que están esperando que la Justicia "dé los primeros pasos".
"Son impecables... Estamos hablando de profesionales que en un 99,9% no poseen ninguna mancha. Los implicados están desafectados del servicio por la Asociación y estamos a la espera de lo que termine diciendo la Justicia", sentenció.
Controles y prevención
La Asociación de Anestesia tiene a su cargo unos 400 alumnos. Según explicó Bollini, realizan controles periódicos y sorpresivos de orina. “Hasta este momento eran excelentes alumnos, nadie podía decir nada en contra. Nos enteramos después”, se lamentó en la entrevista.
Ahora, evalúan implementar análisis de pelo para reforzar los mecanismos de control. “Yo no puedo creer que haya gente que haga esto”, expresó, y subrayó la importancia de la especialidad en el sistema de salud: “Somos muy importantes en la cirugía, creemos que es un tema que atraviesa a toda la sociedad”.
Por otro lado, Bollini confirmó que Hernán Boveri -uno de los principales médicos mencionados en la causa- ya declaró, renunció y no mantiene contacto con la asociación. “Era la cara visible, el representante científico a nivel mundial de la especialidad. Ha dado conferencias a lo largo del mundo, también era el representante de muchos estudios que venden estos productos”, lamentó.
El caso, que sigue en manos de la Justicia, expuso una trama de desvío de medicamentos y consumo de drogas entre profesionales de la salud, y puso en el centro de la escena los mecanismos de control dentro de los hospitales y las asociaciones médicas.
