La frase de Gustavo Alfaro volvió a convertirse en un fenómeno viral tras la histórica clasificación de la selección de Paraguay en el Mundial 2026 tras vencer al combinado alemán. Además, anoche sumó otra de sus metáforas habituales sobre la adaptabilidad táctica: "Nosotros bailamos la música que nos ponen. A veces es una cumbia, a veces un tango... hoy nos tocó una polca".
Cada conferencia de prensa del experimentado entrenador argentino se convirtió, con el paso de los años, en un espacio donde combina análisis futbolístico con reflexiones sobre el liderazgo, la superación y el trabajo en equipo. Una de las frases que mejor representa ese estilo es: “No hay imposibles para quien está dispuesto a recorrer el camino”, un concepto que aparece reiteradamente en sus discursos y que volvió a reflejarse en la campaña de Paraguay en el Mundial.
Otra expresión que identifica a Gustavo Alfaro es “Somos cazadores de utopías imposibles”. La popularizó durante su ciclo como entrenador de Ecuador, cuando logró clasificar al equipo al Mundial de Qatar 2022, y desde entonces quedó asociada a su manera de entender el deporte y la competencia. Lejos de tratarse de un simple eslogan o del título de su libro, el entrenador explicó que esa filosofía consiste en perseguir objetivos que parecen inalcanzables hasta convertirlos en realidad mediante el trabajo, la perseverancia y la convicción.
Volviendo a la frase en cuestión, Alfaro reveló que la utilizó de forma íntima por primera vez con un equipo en 2003. Se la escribió en el pizarrón a los jugadores de Quilmes antes de salir a jugar la final por el ascenso a Primera División contra Argentinos Juniors.
Así lo contó el DT años después, en una entrevista con El Gráfico en 2015, donde explicó que buscaba quitarles el miedo a sus futbolistas ante la presión del partido decisivo. “Les escribí en el pizarrón una frase que había leído: ‘Cuando veas la sombra de un gigante, no te asustes, porque puede ser la sombra que el sol proyecta de un enano’”. Quilmes ganó y ascendió de categoría.
El origen filosofico de la frase de Gustavo Alfaro
La famosa frase de la sombra que utilizó Gustavo Alfaro tiene sus raíces en el aforismo clásico y la literatura europea, y aunque se le suele atribuir de forma muy popular al escritor austríaco Franz Kafka, en realidad pertenece al místico, filósofo y escritor alemán Novalis (seudónimo de Georg Philipp Friedrich von Hardenberg).
El origen real: Novalis
La cita original aparece a finales del siglo XVIII (específicamente en 1798) en su obra de fragmentos y aforismos titulada Polen (Blüthenstaub). El texto exacto traducido del alemán dice: "Cuando veas gigantes, fíjate en la posición del sol y mira si no es la sombra de un enano".
Novalis, como gran exponente del romanticismo alemán, la utilizó como una metáfora sobre la percepción y el poder: cómo el contexto (el sol bajo, el atardecer o el amanecer) puede agigantar a personas o instituciones que, bajo la luz directa de la verdad o la realidad, son en realidad muy pequeñas. Es sumamente común encontrar esta frase en internet, libros de autoayuda y redes sociales atribuida a Franz Kafka o incluso al dramaturgo Bertolt Brecht.
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Esta confusión suele ocurrir porque la literatura del siglo XX rescató y popularizó muchos fragmentos románticos, y el tono existencialista de la frase encaja muy bien con el estilo de Kafka (quien solía diseccionar la opresión de las grandes estructuras burocráticas que parecían "gigantes"). Sin embargo, la autoría original e histórica es de Novalis.
El significado de fondo: La frase es una advertencia contra el miedo infundido por las apariencias. Cuando alguien o algo parezca desmesuradamente grande o amenazante, hay que analizar la situación (la luz y el entorno) para entender si su poder es real o si solo es un efecto óptico creado por las circunstancias.
