Alumnos y alumnas de séptimo año de la Escuela Técnica N° 14 de González Catán impulsan un proyecto de elaboración de alfajores artesanales que combina formación técnica, prácticas profesionalizantes y trabajo interdisciplinario. La iniciativa, denominada Matancero, se desarrolla en el marco de las actividades educativas vinculadas a la producción de alimentos y busca fortalecer la vinculación entre la escuela y el ámbito productivo.
El proyecto forma parte de las Prácticas Profesionalizantes que coordina el Centro de Innovación Tecnológica de La Matanza (CITLAM), dependiente de la Secretaría de Políticas Educativas del municipio, y tiene como objetivo que los estudiantes puedan aplicar en situaciones reales los conocimientos adquiridos durante su formación.
La producción se realiza en la planta piloto de la institución educativa, donde los estudiantes participan de todas las etapas del proceso, desde la elaboración de los productos hasta los controles de calidad e higiene necesarios para garantizar las condiciones de manufactura.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es la continuidad del proyecto a través de un sistema de transferencia de conocimientos entre estudiantes. Los alumnos que finalizan sus estudios transmiten a las nuevas cohortes los procedimientos de producción, las recetas desarrolladas y los criterios técnicos necesarios para sostener el emprendimiento en el tiempo.
De esta manera, la experiencia se consolida como una iniciativa permanente dentro de la institución y permite que cada generación incorpore nuevos aportes y mejoras al proceso productivo. Además de la elaboración de los alfajores, el proyecto involucra a estudiantes de otras orientaciones de la escuela. En particular, alumnos de Informática y Programación participan en las tareas vinculadas a la comunicación digital, difusión y promoción de la marca.
Como parte de esta estrategia, los estudiantes gestionan perfiles en redes sociales y desarrollan herramientas de comunicación destinadas a dar visibilidad al producto y generar vínculos con potenciales consumidores.
MÁS INFO
La propuesta incluye distintas variedades de alfajores, entre ellas una versión premium elaborada con tapas de cacao amargo, mousse de chocolate y una reducción de frutos rojos con vino Malbec. La receta fue desarrollada por los propios estudiantes como parte del proceso de innovación y diferenciación del producto.
Según explicaron desde la institución, el proyecto no sólo busca fortalecer las capacidades técnicas de los alumnos, sino también brindar herramientas relacionadas con la gestión, el trabajo en equipo, la comercialización y el desarrollo de emprendimientos productivos.
A futuro, los impulsores de la iniciativa prevén ampliar la escala de producción y consolidar el funcionamiento de la planta piloto escolar. En ese marco, los recursos obtenidos mediante la comercialización de los productos serían destinados a mejorar el equipamiento y la infraestructura de los talleres de la escuela.
Desde el CITLAM destacaron que este tipo de experiencias permiten acercar a los estudiantes a entornos reales de producción y contribuyen a fortalecer la formación técnica mediante proyectos vinculados a las necesidades y oportunidades del entramado productivo local.
