La Administración de Parques Nacionales (APN), junto con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y Wildlife Conservation Society Argentina (WCSA), implementaron el uso de drones equipados con sensores térmicos para vigilar al huemul, un ciervo nativo que solo habita en los bosques andinopatagónicos y está en serio riesgo de desaparecer.
Esta innovadora experiencia permitió descubrir que la cabeza del huemul emite una temperatura diferente al resto de su cuerpo, un detalle fundamental para identificarlo entre otras especies a través de cámaras térmicas. Este método resulta especialmente útil porque el huemul vive en zonas remotas y tiene una baja densidad poblacional, lo que dificulta su seguimiento tradicional.
El huemul, también llamado el "fantasma de los Andes", se encuentra exclusivamente en Argentina y Chile, en ambientes como bosques andinopatagónicos, matorrales y pastizales subandinos. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasificó como especie en peligro de extinción, con una población estimada entre 1500 y 2000 ejemplares en ambos países.
Según datos oficiales de Parques Nacionales, monitorear a esta especie es complejo debido a que sus grupos son dispersos y habitan áreas boscosas de difícil acceso, donde la observación directa resulta casi imposible.
Los drones con sensores térmicos abren una ventana para estudiar animales salvajes en lugares inaccesibles, ya que capturan la radiación infrarroja o calor que emiten los cuerpos, sin depender de la luz visible. Esto permite obtener imágenes de alta calidad sin molestar al entorno natural.
En el caso del huemul, se detectó que su cabeza es la parte que más calor irradia, mientras que su pelaje denso actúa como aislante, haciendo que el resto del cuerpo emita muy poco calor. Esta firma térmica única facilita su identificación frente a otras especies.
Posteriormente, se realizó una comparación de estas señales térmicas con las de animales introducidos en la región, como liebres europeas, ciervos colorados, ciervos dama y ganado doméstico, para asegurar que la tecnología pueda distinguir correctamente al huemul.
La Administración de Parques Nacionales, organizaciones provinciales, ONGs, el Conicet y entidades chilenas trabajan en conjunto para preservar al huemul, un símbolo natural y cultural que representa un patrimonio invaluable en la región andinopatagónica.
El "fantasma de los Andes": datos curiosos del huemul
Detrás de su fama de ser un animal esquivo, el huemul es un ciervo de récords y curiosidades fascinantes. Su nombre científico, Hippocamelus bisulcus, ya anticipa su naturaleza única. Pesa entre 70 y 90 kilos y mide cerca de un metro de altura hasta la cruz, con un cuerpo robusto y patas cortas que son su mejor herramienta para trepar laderas empinadas y rocosas.
Es el cérvido más austral del planeta, un título que lo convierte en el habitante de los bosques más cercanos al fin del mundo. Originalmente habitaba de forma continua desde el sur de Mendoza hasta Santa Cruz, pero hoy sus poblaciones son pequeñas y están arrinconadas contra la Cordillera.
