La ciencia descubrió por qué algunas personas aparentan más edad que otras aunque hayan nacido el mismo año

Un estudio realizado con miles de personas encontró una explicación genética que podría influir en la forma en que percibimos el envejecimiento. Los resultados ayudan a entender por qué algunas personas parecen más jóvenes o más grandes que su edad real.

09 de junio, 2026 | 16.45

Todos conocemos casos así. Personas que comparten la misma edad, crecieron en contextos similares e incluso tienen hábitos parecidos, pero que parecen pertenecer a generaciones distintas cuando se las observa. Mientras algunas conservan una apariencia juvenil durante décadas, otras comienzan a mostrar signos visibles de envejecimiento mucho antes de lo esperado. Durante años, las explicaciones se centraron en factores como la alimentación, la exposición al sol, el estrés o el estilo de vida. Sin embargo, una investigación científica sugiere que la genética también desempeña un papel mucho más importante de lo que se pensaba.

El estudio fue desarrollado por investigadores del Centro Médico Erasmus de Rotterdam, en colaboración con científicos de Unilever, y analizó a más de 3.000 participantes. Los voluntarios proporcionaron muestras de ADN y fotografías que luego fueron evaluadas para determinar cuántos años aparentaban tener en comparación con su edad real. El objetivo era identificar qué factores biológicos podían influir en la forma en que las personas perciben el envejecimiento.

Los investigadores descubrieron que una variante del gen MC1R está asociada con una apariencia más envejecida. Este gen es conocido por estar relacionado con características físicas como el color de la piel y del cabello, especialmente en personas pelirrojas, pero el estudio encontró que también podría influir en cómo se percibe la edad de una persona.

Según explicó el profesor de biología molecular forense Manfred Kayser, uno de los responsables de la investigación, se trata del primer gen identificado que tiene un impacto directo sobre la edad aparente. El especialista señaló que su efecto puede equivaler a aproximadamente dos años de diferencia en la percepción visual del envejecimiento. Esto significa que dos personas con exactamente la misma edad cronológica podrían ser percibidas de manera distinta simplemente por diferencias genéticas heredadas.

La edad biológica y la edad que muestra el espejo

Aunque la investigación pone el foco en la genética, los expertos aclaran que el envejecimiento es un fenómeno mucho más complejo. En los últimos años, la ciencia comenzó a diferenciar entre edad cronológica, la cantidad de años transcurridos desde el nacimiento, y edad biológica, que refleja el estado real de las células, tejidos y órganos del organismo.

Por eso, una persona puede tener 60 años en el calendario pero presentar características biológicas propias de alguien más joven o más mayor. La genética influye en ese proceso, pero también intervienen factores ambientales, enfermedades, calidad del sueño, alimentación, actividad física y niveles de estrés acumulados a lo largo de la vida.

Otra investigación reciente realizada por la Universidad de Stanford aportó una mirada complementaria sobre el tema. Los científicos descubrieron que distintos órganos pueden envejecer a velocidades diferentes y que no todas las personas experimentan el paso del tiempo de la misma manera. De hecho, solo una minoría de los participantes estudiados presentaba una edad biológica uniforme en todos sus sistemas corporales.

La ciencia descubrió por qué algunas personas aparentan más edad que otras aunque hayan nacido el mismo año.

Los resultados sugieren que órganos como el cerebro y el sistema inmunitario tienen una enorme influencia sobre la salud general y la longevidad. Cuando estos sistemas envejecen más rápido de lo esperado, aumentan también los riesgos de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad.