"Siento mucha angustia", fueron las palabras de la dueña de un icónico bar tras comunicar el cierre del local y apuntar contra la crisis económica que vive el país y la industria gastronómica por las medidas del gobierno de Javier Milei.
Se trata del tradicional Plaza Bar, ubicado frente a la plaza principal de Cipolletti, Río Negro, el cual cerró definitivamente sus puertas luego de 14 años. La noticia generó sorpresa y nostalgia entre los vecinos que durante años eligieron el lugar para desayunos, reuniones familiares y encuentros con amigos.
El cierre se produjo después del vencimiento del contrato de alquiler, cuando la propietaria se encontró con un nuevo monto que, según explicó, resultaba imposible de afrontar en un contexto de fuerte retracción del consumo. "Desde el sábado a la noche que cerré, fueron días extraños, la verdad es que no la estoy pasando muy bien. Siento mucha angustia", contó Lorena al referirse al momento que atraviesa tras ponerle fin a una etapa de más de una década al frente del establecimiento.
¿Por qué cerró Plaza Bar en Cipolletti y qué dijo su dueña sobre la crisis?
La comerciante fue contundente al explicar los motivos que precipitaron la decisión. "La razón del cierre fue la crisis de consumo y los alquileres tan altos que piden los herederos del local", señaló. El contrato había vencido el mes pasado y la actualización solicitada para continuar con el negocio terminó de inclinar la balanza.
A la caída de las ventas se sumó, de esta manera, una estructura de costos que la dueña ya no podía sostener. El aumento del alquiler terminó convirtiéndose en el factor determinante para ponerle punto final a una actividad que había logrado instalar al Plaza Bar como uno de los lugares reconocidos del centro de la ciudad.
El cierre también significó despedirse de un equipo de trabajo con el que Lorena compartió buena parte de esos 14 años. "Sinceramente lo que más extraño es el trato con la gente y en especial con mis colaboradores Giselle y Omar que fueron mi gran apoyo", expresó.
La escena del local cerrado, con las mesas que durante años ocuparon la vereda ya retiradas, generó distintas postales de nostalgia entre clientes habituales. Algunos vecinos se acercaron para comprobar que el histórico bar había dejado de funcionar y lamentaron la pérdida de un espacio que formaba parte de la vida cotidiana de Cipolletti. Por el momento, la propietaria no detalló si seguirá el local en otro lugar,
