El cáncer de mama es la enfermedad oncológica más frecuente en la Argentina, con más de 20.000 casos nuevos por año, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. La detección temprana es una de las principales herramientas para hacerle frente, sobre todo para las pacientes con antecedentes familiares.
Existen varios hábitos de prevención que permiten reducir la incidencia de la enfermedad y protocolos de control para detectarla en los estadios iniciales, cuando las terapias resultan muy efectivas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer se encuentra entre las 10 causas de muerte y Argentina es que el quinto país de América Latina con mayor incidencia de esta enfermedad.
El médico Jorge Tartaglione explicó cuándo debería realizarse la primera mamografía y por qué las mujeres con antecedentes familiares deben consultar al ginecólogo para iniciar los controles a una edad más temprana. A partir del testimonio de la youtuber y creadora de contenido Caro Trippar, cientos de usuarias contaron en sus redes sociales como el diagnóstico de Caro las motivó a sacar turnos para realizarse los controles correspondientes.
Hace más de un mes que la influencer reveló que fue diagnosticada con cáncer de mama con metástasis. “Hoy me siento fuerte. Siento que ya llegó el momento de compartírselos. Tengo cáncer”, expresó Trippar, quien precisó de varias meses, numerosos estudios y terapia para procesar el diagnóstico, para así poder hacerlo público.
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El estudio recomendable a partir de los 40
Tartaglione también aprovechó el caso para transmitir información adicional e incentivar a las mujeres jóvenes para que no posterguen las consultas ni los estudios preventivos. El médico cardiólogo indicó que la mamografía, una prueba por imágenes que permite detectar lesiones mamarias de tamaño reducido, es uno de los estudios que deben realizarse a partir de los 40 años y repetirlo anualmente.
“El dato más importante que te quiero dar es que te tenés que hacer la mamografía. ¿Cuándo? A los 40 años”, sostuvo durante su columna en LN+. El especialista indicó que una de las ventajas de este método reside en su capacidad para encontrar anomalías que todavía no llegaron a manifestarse como un bulto palpable.
Según el médico, una mamografía puede advertir lesiones de alrededor de 0,5 centímetros. Por esta razón, la palpación no debería considerarse un reemplazo del estudio por imágenes ni de la consulta médica. “La mamografía te detecta lesiones muy pequeñas. Esto es importante”, remarcó.
¿Qué hacer si tengo antecedentes familiares de cáncer?
La edad para realizarse una mamografías podría adelantarse cuando existen antecedentes de cáncer de mama en la familia, especialmente los diagnósticos registrados en madres, tías o abuelas. En estos casos, Tartaglione recomendó consultar al profesional correspondiente para iniciar el seguimiento diez años antes de la edad a la que recibió el diagnóstico la familiar. “Si lo tuvo a los 40, te la tenés que hacer a los 30”, sostuvo.
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En cuanto a la edad y la frecuencia de los estudios, estos deben definirse de manera individual con el ginecólogo, dado que no todas las pacientes presentan el mismo nivel de riesgo. Además de los antecedentes genéticos, Tartaglione señaló otros factores que pueden incidir, como el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión.
El médico también destacó que las posibilidades de curación vinculadas al diagnóstico y el abordaje oportunos. “El dato muy positivo es que nueve de cada diez se pueden curar. Y esto es importantísimo”, expresó.
