La Justicia Federal imputó a dos mujeres que vendían productos para adelgazar con sustancias peligrosas y un sello falso de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT). El hecho ocurrió en la ciudad de Bahía Blanca y las acusadas son dos hermanas de 41 y 40 años.
El suplemento que las imputadas vendían se llamaba Quemador Natural Vikings, Natural Gym Receta por 30 comprimidos y se ofrecía a través de distintas redes sociales con una falsa certificación. A partir del análisis de los números de contacto vinculados a las publicaciones, los investigadores llegaron hasta V.M.R., de 41 años, identificada como la principal responsable del delito.
Su hermana, V.F.R., de 40 años, participaba desde su propio domicilio, que funcionaba como almacenamiento y despacho de los pedidos. Ambas fueron imputadas: la mayor como autora principal y la menor como partícipe secundaria.
El Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina analizó los frascos secuestrados y encontró dos sustancias cuya venta sin prescripción médica está prohibida en el país: Mazindol y Hidroclorotiazida.
En tanto, cuatro consumidores del producto presentaron síntomas tras consumirlo: taquicardia, migrañas intensas, retención de líquidos y desvanecimientos. Todos entregaron los envases con el sello falso de ANMAT como parte de la evidencia.
El 17 de diciembre de 2025, efectivos de la Policía Federal realizaron un operativo en los domicilios de ambas hermanas. Secuestraron 87 frascos del suplemento, varios celulares y un cuaderno con registros de ventas. Sin embargo, la medida no fue suficiente para frenar el negocio: el 26 de febrero de 2026 un segundo allanamiento confirmó que la comercialización continuaba activa.
¿De qué delitos se las acusa?
La jueza federal María Gabriela Marrón habilitó 60 días hábiles de investigación e impuso medidas restrictivas a la acusada principal tales como prohibición de salir del país, presentación semanal obligatoria ante la PFA y veda de redes sociales y prohibición de contacto con clientes y proveedores.
La autora principal enfrenta cargos por venta de medicinas peligrosas, con condenas de 3 a 10 años, y uso de sello oficial falso, penado con 1 a 6 años. Su hermana fue imputada por los mismos delitos en calidad de partícipe. La Dirección de Industrias y Productos Alimenticios (DIPA) del gobierno bonaerense emitió además un comunicado público pidiendo a la población que evite consumir el producto incautado.
