Tras siete años de crecimiento ininterrumpido, Cambiemos logró lo que parecía imposible: se derrumbó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. La caja más grande del país luego del Tesoro nacional se hundió 13% gracias a los desmanejos del Gobierno, cuyo brazo ejecutor fue el director de la ANSES, Emilio Basavilbaso.

El FGS fue creado en 2008 como fondo anti-cíclico y absorbió los activos de las AFJP para garantizar la subsistencia del sistema jubilatorio. Desde entonces su cartera no detuvo su crecimiento real. Medido en dólares aumentó 132% hasta el 9 de diciembre de 2015, con una suba continua año a año.

De hecho, en el último período de gestión de Diego Bossio el patrimonio creció 19% interanualmente. En la última acta de la gestión kirchnerista del FGS, con fecha 9 de diciembre de 2015, consta que CFK dejó las cuentas en U$S 65.787 millones.

La megadevaluación que aplicó el Gobierno de Mauricio Macri en sus primeros días implicó una pérdida del 27,9% del fondo, que se redujo a U$S 47.430 millones ya que los funcionarios no resguardaron el valor de los activos. Esto implicó una baja de 18.357 millones de dólares en un mes, datos que surgen de la primer acta del FGS de la gestión Cambiemos del 9 de enero de 2016. Son, al cambio de entonces, más de 250.000 millones de pesos que Macri y sus secuaces le hicieron perder a los jubilados y pensionados.

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No es fácil acceder a estos datos, ya que la adminsitración Cambiemita publica tarde y recortados los datos. Tarde, ya que lo último disponible publicamente data de enero de este año. Recortado, ya que no es posible a acceder a las planillas anexas que acompañan las actas del FGS. El Destape logró acceder a ellas, donde constan estos y otros datos que serán publicados en próximas notas.

Tras el primer año de gestión de Cambiemos, la masa monetaria quedó un 16% atrás interanualmente, con U$S 55.228 millones.

Si bien en 2017 el FGS creció 6% respecto a la etapa previa, se mantuvo un 10,6% atrasado contra la herencia de Cristina Kirchner. El último dato al que accedió este medio, de febrero de 2018, muestra una nueva pérdida dolarizada del 3% contra diciembre del año previo a U$S 57.038 millones. Esto vuelve a implicar un derrumbe del 13,3% ante la masa que le entregó a Cambiemos el gobierno anterior.

Además de las pérdidas, se nota un cambio en el destino de los fondos. Mientras el kirchnerismo dejó el Gobierno con un 12% de los fondos derivados a proyectos productivos, el macrismo redujo ese monto al 7%. Son tiempos de especulación más que de producción. Esto rompe el círculo virtuoso que dio origen al FGS, cuya idea era invertir en proyectos que generen puestos de trabajo, que los trabajadores de esos emprendimientos aporten al sistema previsional y así mantener la rueda solidaria girando.

Los descensos no se deben sólo a desmanejos, sino también a negociados. En el memorando con Qatar, revelado por El Destape, la ANSES se había comprometido a enviar U$S 300 millones del fondo a una offshore, lo que fue frenado por el juez Daniel Rafecas.

En cambio, sí se consumó la compra de obligaciones negociables de Arcor y Cablevisión por U$S 22 millones cuando el subdirector ejecutivo del FGS era Luis María Blaquier, ex director de las compañías y accionista indirecto de holding que comanda Héctor Magnetto. En este caso, no se trató solo de un visible conflicto de interés, sino que el FGS puso dinero en Obligaciones Negociables de esas empresas pese a que tenían una baja calificación de reesto. Es decir, y valga la redundancia, pusieron en riesgo lo que mediáticamente se conoce como “la plata de los jubilados”. Esta maniobra es investigada actualmente por el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello.

Además, Basavilbaso le pagó comisiones por $ 540.000 a Axis, la financiera fundada por el ministro de Finanzas, Luis Caputo. En esta operatoria el organismo previsional puso dinero en un fideicomiso que poseía Lebac en lugar de suscribirlas directamente del Banco Central sin abonar los honorarios por medio millón de pesos.

El vaciamiento de la ANSES sólo es posible sin la fiscalización judicial. Por eso el Gobierno, a través del procurador general interino, Eduardo Casal, desplazó a Gabriel De Vedia de la unidad que investiga los delitos previsionales (UFISES). Gracias a este funcionario se llevaron adelante el grueso de las denuncias penales, como la venta de las acciones de Petrobras a Pampa Energía, que implicó una pérdida para el Estado de al menos $ 1,8 millones. Por esta causa será Basavilbaso el primer miembro de Cambiemos que declarará en indagatoria y será en el juzgado de Claudio Bonadio, donde figura imputado.

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