El presidente Javier Milei dedicó gran parte de la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso a atacar a los gritos y con insultos a la oposición peronista que escuchaba su discurso desde sus bancas. "Manga de ladrones, delincuentes", les dijo el jefe de Estado en el recinto. Una y otra vez, el mandatario interrumpió su trabada lectura para gritarles y chicanearlos con burlas.
El primer ataque llegó cuando los legisladores oficialistas cantaban a favor del Presidente, minutos después de iniciado el acto. "Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste", les dijo a los opositores antes de continuar: "Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos en los bolsillos ajenos".
Además, atacó a la ex presidenta y ex vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple su condena por la causa Vialidad en prisión domiciliaria. "Sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros, por eso tienen a su líder presa. Y va a seguir presa por la causa de los cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum con Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad. Porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia", expresó, en una clara intromisión en los procesos que lleva adelante el Poder Judicial y con la cara completamente desfigurada de tanto gritar.
Milei también desmintió el contenido de los audios en los que el ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, aseguraba que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, estaba involucrada en pedidos presuntas coimas a prestadores de discapacidad. "Sigan con las operetas que la gente sabe, sabe que son unos mentirosos, sabe que los audios son falsos, sabe que el que declaró ya dijo que era mentira", gritó, sin disimular su molestia.
Asimismo y en una interpretación libre de la Historia moderna, desligó al fascismo de la violencia. "Los fascistas son socialistas que entendieron que el camino no era la violencia. Por lo menos sé menos bruto y andá a estudiar", le narró a un legislador opositor. "Primero agarrá los libros, después decime todo lo que quieras", añadió.
La violencia atravesó todo el discurso presidencial, en el que hubo un momento en el que quienes estaban en los palcos trataron de ponerle ritmo a la frase "kuka tirapiedras". "Yo les voy a avisar algo, kukas: me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar y a la gran mayoría les encanta verlos llorar", sumó Milei. Minutos más tarde, acusó a los diputados peronistas de ser "golpistas".
La crisis económica
Mientras por día decenas de empresas cierran sus puertas en la Argentina, Milei aprovechó sus ataques para negar una vez más la crisis económica que su política está profundizando. "Miren los números, la tasa de desempleo cayó. Sería interesante discutir con ustedes si entendieran algo", sostuvo.
Además, les agradeció al ministro de Economía, Luis Caputo, a quien describió como "el mejor ministro de Economía de la historia", y al canciller Pablo Quirno y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Los cruces a la izquierda: "Chilindrina troska"
En un momento, los ataques del Presidente de la Nación fueron directamente hacia los diputados del Frente de Izquierda y de Trabajadores - Unidad (FIT-U). "Del Caño, si vos fueras la representación de los trabajadores tendríamos un problema muy grave, porque ustedes no son más del 5%", expresó.
Luego, apuntó contra la diputada Myriam Bregman. "¿Qué te pasa, chilindrina troska? ¿Qué le pasa a la chilindrina troska? Porque no la llego a escuchar", disparó Milei.
