Polémica por millonario negocio para un hombre de Macri y Angelici

Una empresa integrada por Horacio Paolini ganó una licitación millonaria sin cumplir con todos los requisitos. Buscó cambiar su objeto social en la IGJ pero el organismo lo rechazó de forma tajante y cuestionó al Gobierno porteño.

30 de enero, 2021 | 00.05

Horacio Paolini, uno de los contratistas habituales del macrismo e histórico integrante de las comisiones directivas de Boca, fue noticia en 2018 cuando una de sus grúas, contratada para colocar una pileta, cayó sobre una casa y la destruyó. Ese mismo nombre hoy vuelve a repetirse y generar polémica. En este caso, se trata de una licitación porteña de más de $250 millones para prestar servicios de transporte, actividades vinculadas a la madera, la telefonía y fotografía. El proceso quedó en manos de una compañía integrada por Paolini pero hubo un problema: la firma no cumplía con algunos de los requisitos estipulados en el pliego de bases y condiciones. Los socios intentaron cambiar su objeto social en la Inspección General de Justicia (IGJ) pero sólo recibieron un rechazo. En criollo, les dijeron que no pueden agregar actividades nuevas sin relación a la original, menos para adecuarse a un proceso licitatorio ya cerrado.

El resultado de la licitación se oficializó el 30 de octubre del 2020. El objeto fue la contratación de alquiler de flota vehicular (grúas, camionetas y camiones) y su servicio operativo para la Agencia Gubernamental de Control porteña. Sesenta y ocho ítems en total. Dos empresas resultaron ganadoras: Grupo Las Heras S.A. Y ESCALUM INVESTMENT S.A. Cada una por $ 253.426.466,69. Dato no menor: el 98,7% del capital social de ESCALUM está en manos de la firma INVHORA S.A. que tiene como presidente del directorio a Paolini, hombre ligado a Mauricio Macri y Daniel Angelici.

El 9 de octubre la compañía inició una serie de trámites ultra veloces para acomodarse a los requisitos planteados en el pliego de bases y condiciones. De hecho, le explicaron a la IGJ que el cambio buscó “cumplir con las exigencias específicas del Ministerio de Economía y Finanzas” porque, “si bien la empresa presta estos servicios por ser accesorios al objeto principal, el Gobierno de la Ciudad nos exige expresamente que estén dentro del objeto social”. O sea, según consta en los registros del organismo, la compañía sólo puede prestar servicios de transporte y buscó ampliar su espectro para gozar del contrato con el Gobierno porteño.

Desde la Agencia Gubernamental de Control le dijeron a El Destape que “las dos empresas en cuestión salieron adjudicatarias porque cumplían técnicamente con todo lo solicitado y las otras no”. Sobre las irregularidades, sostuvieron que “la ley te permite contratar a empresas que tengan que regularizar su situación ante el Registro Informatizado Único y Permanente de Proveedores y que se encuentren en tramite ante la IGJ. Temas administrativos, no operativos ni de precio”. Por no tener habilitadas algunas de las actividades estipuladas en la licitación, tuvieron que ir a “ampliar el estatuto, algo simple. Las dos empresas que ganaron debieron realizar el trámite”, agregaron.

El problema es que la IGJ lo rechazó. De hecho, en diciembre, el organismo dijo no comrpender cómo una sociedad como ESCALUM pudo haber sido preadjudicataria para una licitación pública cuando su objeto social no tenía relación alguna con la obra licitada.

Trámites y rechazos

El 9 de octubre del año pasado los socios de ESCALUM se reunieron en asamblea extraordinaria y aprobaron por unanimidad “que se modifique el objeto social a fin de ser compatible con las actividades que la empresa está prestando”. Para ello, agregaron “la prestación de servicios de maquinaria para el trabajo con madera”, la realización de “producciones fotográficas publicitarias, artísticas, privadas y de otras clases”, además de la “prestación de servicios técnicos para la transmisión de datos por red de telefonía móvil”.

El trámite fue recepcionado por la IGJ el 26 de octubre y, al día siguiente, se les respondió que el objeto social debe ser expuesto en forma precisa, determinada y que “no se admitirá la constitución de sociedades o reformas de objeto social que contemplen la exposición de un objeto múltiple”. Además, se analizó que “no surge que las actividades agregadas sean conexas, accesorias y complementarias al objeto ya inscrito”, vinculado al transporte.

Ante esta devolución, desde la empresa contestaron que “en este caso no es un objeto múltiple sino que son actividades accesorias a la principal” y que “se agregaron tres ítem (…) por los requisitos específicos que puso el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para la licitación pública Nº 2862-0463-LPU20. Entonces de no tener estas actividades accesorias no se podrá ejercer la actividad principal”. Por ello, argumentaron que el cambio “tiene el fin de poder cumplir con las exigencias específicas del Ministerio de Economía y Finanzas” porque “si bien la empresa presta estos servicios por ser accesorios al objeto principal, el Gobierno de la Ciudad nos exige expresamente que estén dentro del objeto social”. Y sostuvieron que la otra empresa también tuvo el mismo requisito por parte de la administración porteña.

El 16 de diciembre, con la licitación adjudicada, la IGJ recordó que antes del pedido de modificación del objeto social, el margen de acción de la empresa “consistía en la realización de las actividades de servicio de transporte, mandato, comisiones y representaciones”, a lo que se le agregaron “las actuaciones agrupadas con el título actividades (madera), fotografía y prestezas (telefonía)”.

La IGJ entendió que son “nuevas actividades que nada tienen de conexas o accesorias con el objeto social previstas en el estatuto original pues ninguna tiene relación con el transporte: 'la prestación de servicios de maquinaria para el trabajo con madera'; 'la realización de producciones fotográficas: publicitarias, artísticas, privadas y de otras clases'; y la 'prestación de servicios técnicos para la transmisión de datos por red de telefonía móvil”. Por lo tanto, son actividades que “resultan notoriamente extrañas al objeto originario pues no se alcanza a comprender cómo pueden ser calificadas, relacionadas con la madera, fotografía o prestación de servicios técnicos para la telefonía móvil, como accesorias de la actividad del transporte”. 

Además, dijeron no “comprender cómo una sociedad” como ésta “puede haber sido preadjudicada para una licitación pública sobre cuyos antecedentes dicha sociedad no acompañó constancia documental alguna, cuando el objeto social no parece tener menor relación con la actividad que implicará la realización de la obra en licitación” ni cómo el Gobierno puede “exigir a una sociedad que modifique su objeto social para participar en dicho acto administrativo. Circunstancia llamativa si las hay”. El 16 de diciembre se resolvió el rechazo de la petición.

Quién es Paolini

Horacio Paolini fue vicepresidente segundo de Boca en la presidencia de Daniel Angelici y actualmente es asesor de Jorge Ameal. De estrecho vínculo con el club de la ribera, supo ceder su aviónprivado para trasladar a la dirigencia. Además, integra la agrupación Dale Boca fundada por Mauricio Macri y que cuenta con la participación de Sebastián Mautone (hijo del socio de Angelici en el negocio del juego), Leandro Pompilio y Francisco Quintana.

Hombre de muchas actividades, posee la Fundación Paolini donde convoca a charlas con Guillermo Coppola, histórico manager de futbolistas. También protagonizó algunos momentos llamativos en su vida: en 2010 fue en helicóptero a presenciar un entrenamiento del “azul y oro” y el 5 de febrero de 2016 su nombre sonó dentro de un rumor importante. Se dijo que los Rolling Stones comieron un asado en su campo de Baradero. Por si fuera poco, tiene seis marcas registradas: Hpaolini, Paolini, Cosa Nostra Principado ( una estancia en Baradero), Unidad Xeneize, Carrusel de Buenos Aires (una calesita que está en el EcoParque) y Alupa.

Más allá de esas cuestiones, es dueño de Paolini Grúas, con dirección en Villa Marteli. En 2018 la familia Oteli – Morales se llevó un mal trago en este rubro y apuntaron contra Paolini. Stella Maris Morales le dijo a TN que contratarlo a él para colocar una pileta en su hogar fue "la peor elección" de su vida porque "vinieron con mentiras" y ahora "nadie se hace cargo" de los arreglos que tuvo que pagar de su propio bolsillo y el de amigos. Claro, la grúa se cayó sobre su casa y la destruyó por completo.

No es el único escándalo que tuvo que enfrentar. En 2014 el Sindicato de Guincheros y Grúas Móviles denunció un presunto “fraude laboral” por parte del Grupo Paolini por violar la ley al “retener los aportes de trabajadores destinados a la obra social, jubilaciones y cuota sindical”. Pero no todas fueron pálidas. Unos meses antes de la acusación, ganó la Copa Olé con su equipo, Cosa Nostra.

 

 

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