El Puerto de Ituzaingó está paralizado: apuntan contra la "falta de decisión política" de Milei

La obra fue inaugurada hace seis meses, pero se encuentra inactiva. Desde el sector industrial advierten que "las condiciones están", pero este "es un tema más político que logístico".

19 de enero, 2026 | 15.59

A más de seis meses de su inauguración oficial por el exgobernador Gustavo Valdés, el puerto de Ituzaingó continúa inactivo. El sector industrial advierte que la parálisis de esta obra no se debe a fallas técnicas, sino a una marcada "falta de decisión política" por parte del Gobierno nacional. Esta demora frena la competitividad de sectores estratégicos como el maderero y el yerbatero, que dependen de esta vía para sus exportaciones.

El gerente forestal de Las Marías y titular del aserradero de la firma en la localidad de Virasoro, Pablo Rigal, aseguró que "los puertos y las condiciones están", pero este "es un tema más político que logístico". Según el empresario, la falta de operatividad de la administración de Javier Milei afecta la rentabilidad tanto de la industria como de los pequeños productores. La obra fue financiada con más de 50 millones de dólares.

El sector forestal señala que, para que el puerto sea viable, se requiere de un flujo constante de barcazas, preferentemente de origen paraguayo por sus bajos costos operativos. Sin embargo, el Decreto 340/25, que buscaba desregular la Marina Mercante y otorgar tratamiento de matrícula nacional a buques extranjeros, fue rechazado por el Congreso de la Nación.

La normativa naufragó en el Poder Legislativo debido a que incluía incisos que restringían el derecho a huelga y generaban controversia sobre la soberanía fluvial. Para la industria, este rechazo fue un golpe letal a la puesta en marcha inmediata, ya que permitía operar naves extranjeras sin necesidad de personal argentino, reduciendo drásticamente los costos.

Mientras el Gobierno provincial, a través del director de Transporte Fluvial, Adolfo Escobar Damús, avanza en el diseño del "layout" operativo (distribución de muelles y zonas de carga), la preocupación se traslada a la gestión de capitales. En diálogo con Bichos de Campo, Rigal lamentó que existen "muchas empresas" extranjeras "interesadas", pero son tratadas "con desprecio" o ni siquiera son atendidas.

Rigal planteó que, hasta que el puerto esté operativo, "la promesa de reducir el costo logístico y de derramar eso hacia el sector productivo todavía seguirá en el aire". A todo el sector industrial forestal, este punto le ahorraría kilómetros en camiones y mejoras logísticas considerables que las opciones que utilizan hoy en día para exportar la producción.

Mientras hay más de 300 evacuados en Corrientes, Valdés está de festejo: cargan contra el gobernador en plena crisis

En medio de la emergencia hídrica que atraviesa Corrientes, crece el malestar social por la presencia del gobernador Juan Pablo Valdés en la Fiesta Nacional del Chamamé. En el territorio se contabilizan 362 afectados por las inundaciones, ya que hay evacuados en Santa Lucía, San Luis del Palmar, Empedrado y El Sombrero, a causa de las intensas lluvias registradas las primeras semanas del año. 

De acuerdo con testimonios de vecinos y referentes sociales que declararon al medio Noticias de la Calle, mientras continúan reclamando asistencia urgente, el mandatario provincial aparece “celebrando como si viviera otra realidad”, en contraste con la dramática situación que vive gran parte de la provincia.

El impacto del temporal reavivó el malestar social en distintas comunidades. Vecinos apuntaron contra la falta de obras hídricas y responsabilizaron a la gestión provincial encabezada por Gustavo Valdés, que hace algunas semanas heredó su hermano.

Un nuevo punto que sufre las intensas precipitaciones es la localidad de San Roque; producto de la crecida del río Santa Lucía, las autoridades confirmaron que un total de 263 personas tuvieron que ser evacuadas por el avance del agua. El primer desborde ocurrió el viernes 9 de enero y había provocado que, al menos, unos 100 vecinos tuvieran que dejar sus casas. En el transcurso de una semana, esa cifra se duplicó y, se estipula que el descenso del agua podría demorar hasta un mes.