Irán designó a uno de los sospechosos del ataque a la AMIA al frente de la Guardia Revolucionaria

Se trata de Ahmad Vahidi, ex ministro de Defensa e Interior, es uno de los sindicados como posibles organizadores del atentado que mató a 85 personas en 1994 en Buenos Aires.

01 de marzo, 2026 | 10.50

Entre los dirigentes que Estados Unidos e Israel mataron en sus bombardeos del sábado se encuentra Mohammad Pakpour, hasta ayer líder del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, la fuerza de seguridad de élite de la República Islámica que maneja el complejo entramado de aliados internacionales de Teherán en la región y el mundo. Este domingo, el gobierno iraní designó al nuevo titular del poderoso cuerpo, Ahmad Vahidi, uno de los dirigentes sospechados de haber organizado el atentado contrabla AMIA en Buenos Aires en 1994.

La decisión fue confirmada por la agencia oficial Mehr y difundida por medios internacionales. Irán anunció este domingo el nombramiento del general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. 

La designación de Ahmad Vahidi

En primer lugar, Vahidi sustituye al general Mohamad Pakpur, quien murió en los recientes ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. La noticia se conoció en paralelo a la confirmación de la muerte de otras figuras militares de alto rango.   

Además, entre las víctimas de los bombardeos se encuentran el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdorrahim Musaví, y el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh. También falleció Ali Shamjani, secretario del Consejo de Defensa.  

Por otra parte, el nombramiento de Vahidi adquiere relevancia internacional debido a que la justicia argentina lo acusa de haber participado en la planificación del atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.  Asimismo, el fiscal Alberto Nisman lo había señalado como uno de los ideólogos del ataque, junto con otros altos funcionarios iraníes. La causa judicial en Argentina mantiene vigentes las órdenes de captura internacional contra varios de ellos.  

En este contexto, Vahidi ya había ocupado cargos de relevancia dentro del aparato militar y político iraní. Fue comandante de las Fuerzas Quds, unidad de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria, y también ministro de Defensa en gobiernos anteriores.  

A la vez, su designación se produce en un momento de gran tensión regional, marcado por los ataques israelíes y estadounidenses contra infraestructura militar iraní. Estos hechos han generado un vacío de poder en la cúpula castrense de Teherán.  

De manera paralela, la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, confirmada por el régimen, ha profundizado la crisis institucional en Irán. La Guardia Revolucionaria, como fuerza clave, busca reorganizarse bajo un nuevo mando.   

Por otro lado, la comunidad internacional observa con atención este movimiento. En Argentina, la noticia reaviva el reclamo de justicia por el atentado a la AMIA y la exigencia de que los acusados respondan ante los tribunales.  En simultáneo, organizaciones judías y familiares de las víctimas reiteraron la importancia de que se cumplan las órdenes de captura emitidas por Interpol. La presencia de Vahidi en un cargo tan alto complica las posibilidades de cooperación judicial.