Se impuso la línea más dura: Mojtaba Jameneí, hijo del difunto Alí Jameneí, es el nuevo líder supremo de Irán

A más de una semana del asesinato del líder supremo Jameneí y más de 50 autoridades iraníes a manos de Estados Unidos e Israel, el cuerpo de clérigos del país eligió a su hijo como sucesor. 

08 de marzo, 2026 | 18.30

Luego de varios días de rumores, la asamblea de 88 expertos clérigos iraníes anunció que eligió como nuevo líder supremo a Mojtaba Jameneí, hijo del difunto ayatolá Alí Jamaneí. De esta manera, como lo habían anticipado varios clérigos esta mañana, el apellido Jameneí continuará al mando del país persa. La confirmación de Mojtaba implica que el líderazgo iraní continuará bajo el mando del ala dura y no reformista, lo que podría provocar una rápida reacción de Estados Unidos dado que hoy Donald Trump dijo que ningún nuevo líder supremo "durará mucho" si no cuenta con su consentimiento. 

Mojtaba Jameneí fue designado este domingo como el tercer líder supremo de la República Islámica, después de su padre y anteriormente del Ayatolá Ruhollah Jomeini, quien estuvo al frente de la revolución islámica y gobernó el país desde 1979 hasta 1989. Según indicó la agencia Tasnim, Mojtaba fue elegido con una "abrumadora mayoría de votos". El grupo de clérigos solicitó a todo el pueblo iraní, pero especialmente a las élites e intelectuales de los seminarios y universidades, a jurar lealtad y mantener la unidad bajo su liderazgo.

El pasado de Mojtaba Jameneí

Hace días se especulaba con la elección de Mojtaba, uno de los seis hijos del Alí Jamaneí. Si bien Mojtaba era hasta el año pasado un clérigo de rango medio, hace tiempo se había convertido en una de las figuras más influeyentes dentro del poder islámico y al momento de ser nombrado líder supermo ya había sido consagrado como ayatolá, según indicó la agencia iraníTasnim. Mojtaba estudió con los conservadores religiosos en los seminarios de Qom, un partidario de la línea dura con estrechos vínculos con la Guardia Revolucionaria y fue electo por una "mayoría abrumadora de votos", según la citada agencia. 

Mojtaba tiene 56 años y hasta ahora no había ocupado ningún cargo público dentro del gobierno. Más bien su influencia fue siempre tras bastidores, como "guardían" de su padre según afirman medios iraníes. Analistas internacionales consideran que la elección de Mojtaba es una medida simbólica diseñada para hacer que el régimen islámico todavía parezca fuerte y decidido a no ceder ante la presión occidental, según apuntó The Guardian. 

El papel de Mojtaba fue motivo de controversia en más de una oportunidad, dado que hay muchas críticas a cualquier semejanza con las dinastias, en un país que tuvo su revolución más grande después de derrocar al Sha respaldado por Estados Unidos en 1979. El propio Jamenei manifestó su oposición a la idea de la sucesión dinástica. En 2019, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos le impuso sanciones al considerar que representaba a su padre Jamaneí, entonces líder supremo, en una "una capacidad oficial a pesar de nunca haber sido elegido o nombrado para un cargo gubernamental", aparte de trabajar en la oficina de su padre.

El Departamento del Tesoro también lo acusó de trabajar en "estrecha colaboración" con el comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos y el Basij, una milicia religiosa afiliada a los Guardias, "para promover las ambiciones regionales desestabilizadoras de su padre y los objetivos internos opresivos". 

Fiel a su dogmatismo, Mojtaba se opuso siempre a las corrientes reformistas que abogaron por relaciones menos traumáticas con occidente encarnado en figuras como los expresidentes Mohammad Jatami y Hassan Rouhani. Se cree que Mojtaba estuvo detrás del repentino ascenso del partidario de la línea dura Mahmud Ahmadineyad en las elecciones presidenciales de 2005. Mehdi Karroubi, un clérigo reformista que se presentó a las elecciones de 2005, escribió entonces una carta a Jamenei en la que se oponía a lo que consideraba el papel de Mojtaba en el apoyo a Ahmadineyad.

Mojtaba también apoyó a Ahmadineyad en 2009, cuando se presentó de nuevo y ganó un segundo mandato en unas disputadas elecciones que desembocaron en protestas antigubernamentales reprimidas violentamente por los Basij y otras fuerzas de seguridad.