La elección en Brasil entró en su trama final. El 96% de los brasileños asegura que irá a votar en la segunda vuelta presidencial entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro del 25 de octubre, según una encuesta de Datafolha publicada este viernes. El dato adquiere relevancia por el ausentismo de más de 33 millones de personas que no fueron a votar en la primera vuelta.
El relevamiento indicó que apenas el 1% de los consultados no tiene intención de acudir a las urnas, mientras que el 3% todavía no sabe qué hará. En un escenario de polarización y con diferencias estrechas entre los candidatos, la participación electoral puede convertirse en un factor determinante para definir quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años.
Entre los votantes que respaldan a Lula, el 98% manifestó que planea votar y el 2% permanece indeciso. Los números son idénticos entre quienes apoyan a Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), lo que muestra un nivel similar de compromiso electoral entre los dos principales espacios políticos.
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¿Cómo influyen el voto en blanco y los indecisos en el balotaje de Brasil?
Uno de los datos centrales del estudio aparece entre quienes consideran votar en blanco, anular su sufragio o no elegir a ninguno de los candidatos. Dentro de ese grupo, el 63% afirmó que tiene intención de ir a las urnas, el 23% aseguró que no votará y el 13% todavía no tomó una decisión.
La encuesta también indagó sobre los motivos de quienes no tienen previsto votar o permanecen indecisos. El 47% de ese segmento mencionó que todavía no resolvió a quién elegir, mientras que el 27% dijo tener dudas entre los candidatos y el 20% afirmó que no le gusta ninguno de los dos. En este grupo específico, el margen de error es de aproximadamente 10 puntos porcentuales, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela.
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Las razones detrás del ausentismo: entre la apatía y los problemas personales
Entre las otras razones para no concurrir a votar aparecen los impedimentos personales, la falta de ganas de participar, la ausencia de la ciudad y las obligaciones laborales. También se mencionaron cuestiones vinculadas con la edad, la distancia hasta el centro de votación y problemas de salud.
El comportamiento de estos electores puede resultar importante en una elección marcada por la polarización entre el actual mandatario y el candidato de la familia Bolsonaro. Aunque la intención declarada de participar es elevada, la decisión efectiva de concurrir a las urnas recién podrá comprobarse el día de la votación.
