Récord de endeudamiento en España: el 35% de los consumidores planea pedir un crédito en los próximos seis meses

Un informe privado reveló que la intención de financiamiento alcanzó su máximo histórico desde 2020. La falta de liquidez y la refinanciación de deudas por la inflación superan a los préstamos para vacaciones, mientras la brecha con el resto de Europa sigue en aumento.

20 de julio, 2026 | 14.01

La presión de la inflación sobre los bolsillos europeos está forzando un cambio drástico en las conductas financieras. Según el último Barómetro elaborado por la asociación de usuarios financieros Asufin, la intención de los españoles de solicitar financiación en los próximos seis meses ha alcanzado un nuevo máximo histórico, pese al encarecimiento del crédito derivado de la subida de las tasas de interés. En concreto, el 35,9% de los consumidores prevé pedir un préstamo durante el próximo semestre, consolidando el porcentaje más elevado desde que este indicador comenzó a elaborarse en el año 2020.

El estudio refleja que, si bien la financiación destinada a viajes y vacaciones continúa ganando peso entre las principales razones para solicitar un préstamo —alcanzando un 17% de las respuestas—, los motivos vinculados de forma directa con las dificultades económicas familiares siguen encabezando la lista de prioridades. La necesidad de liquidez inmediata se mantiene a la vanguardia como la principal causa para recurrir al crédito, concentrando el 20,1% de las solicitudes previstas, mientras que la refinanciación de deudas preexistentes aumentó hasta el 16,3%. En conjunto, ambos motivos representan el 36,4% del total de las carpetas crediticias proyectadas para este semestre. Según explicaron desde Asufin, estos números reflejan de manera contundente el "importante impacto en las economías familiares de la pérdida de poder adquisitivo que supone la inflación".

La evolución del índice muestra una tendencia alcista constante desde los mínimos registrados en 2020 durante la pandemia, mostrando una única excepción en 2024, período en el que muchos consumidores retrasaron sus decisiones de financiamiento a la espera de una flexibilización en la política monetaria. Sin embargo, los datos consolidados a junio de 2026 confirman que, por el momento, ni el incremento en el costo del dinero ni el contexto inflacionista frenaron la disposición de los usuarios a tomar deuda.

En paralelo, el informe constata un cambio de tendencia en el costo de los préstamos, que vuelve a incrementarse tras dos años consecutivos de descensos debido al aumento del Euríbor —el índice de referencia interbancario europeo— y de la primera subida de las tasas de interés dispuesta por el Banco Central Europeo (BCE) en tres años. El tipo medio de los préstamos a corto plazo (con un vencimiento inferior a los cinco años) pasó del 9,88% registrado en 2025 al 10,06% en 2026. Por su parte, las líneas a largo plazo elevaron su costo medio desde el 9,86% del pasado año hasta el 10,05% en el presente ejercicio.

El estudio también pone de manifiesto diferencias muy marcadas según el canal financiero elegido. Las Entidades Financieras de Crédito (EFC) no bancarias continúan siendo las que aplican las condiciones más severas del mercado. En el caso de los bancos tradicionales, los valores apenas registraron variaciones, mostrando una tasa anual equivalente (TAE) media del 9,16% en préstamos cortos y del 9,25% para plazos largos.

En la vereda opuesta, las financieras no bancarias no vinculadas al sector automotor experimentaron el mayor encarecimiento y se consolidaron como la alternativa más cara, con una tasa promedio del 13,71% para líneas cortas y del 13,68% a largo plazo. Como contrapartida, las carpetas destinadas a la adquisición de vehículos mantuvieron las condiciones más competitivas del sistema, con tasas del 9,29% y 9,07% respectivamente.

Finalmente, Asufin encendió las alarmas al comparar la situación local con el resto del continente, advirtiendo que la brecha "sigue siendo muy abultada". Mientras que en el tramo de préstamos de 1 a 5 años la media europea bajó ligeramente al 6,93%, en España trepó al 10,06%. "Esto significa que los consumidores españoles pagan un diferencial del 3,13% más que la media europea por el mismo crédito", concluyeron los autores del reporte.

 

Con información de EuropaPress.