La Corte de EE.UU. falló contra una ley de Colorado que prohíbe las terapias de conversión

La ley de Colorado fue aprobada en 2019 para menores de la comunidad LGBTIQ+. Si bien el fallo de la Corte no anula la ley de inmediato, dispone que un tribunal inferior lleve a cabo procedimientos adicionales para su aplicación. 

31 de marzo, 2026 | 15.48

La Corte Suprema de Estados Unidos falló este martes en contra de una ley del estado de Colorado que prohíbe las "terapias de conversión" para menores LGBTIQ+. El fallo, que salió por ocho votos a favor y uno en contra, habilita a litigios similares en los otros 19 estados que también prohiben estas terapias denuncias como "tortura" por la Organización de Naciones Unidas (ONU). 

Los magistrados respondieron una demanda de una consejera cristiana que argumentó que la ley incurre en una "intromisión en el derecho a la libertad de expresión" y, por lo tanto, viola la Primera Enmienda. La misma consejera ya había recibido un fallo negativo en una instancia anterior y ahora la Corte dispuso que un tribunal inferior lleve a cabo "procedimientos adicionales" y aplique un "estándar más riguroso en virtud de la Primera Enmienda"

El juez Neil Gorsuch, en nombre del tribunal, afirmó que la ley "censura la libertad de expresión basándose en el punto de vista". La jueza liberal Elena Kagan denunció que un estado "no puede prohibir la terapia de convsersación diseñada para afirmar la orientación sexual o la identidad de género de un menor". Y sumó: "Una vez más, dado que el Estado reprimió una parte del debate, mientras que ha apoyado a la otra, la cuestión constitucional es sencilla". Las primeras críticas llegaron de la organización Proyecto Trevor, que se dedica a prevenir el suicidio en jóvenes del colectivo LGBTIQ y advirtió que el fallo de la Corte es un "trágico paso atrás". 

La ley de Colorado contra las terapias de conversión

En 2019, Colorado promulgó una ley que prohibía a los profesionales de la salud mental realizar cualquier práctica o tratamiento, incluyendo la terapia verbal, que intente cambiar la orientación sexual o la identidad de género de una persona. Los infractores se enfrentan a multas de hasta 5.000 dólares y pueden ser suspendidos del ejercicio de su profesión o pueden perder el permiso.

La terapia de conversión, favorecida por algunos conservadores religiosos, busca que los menores homosexuales se identifiquen como heterosexuales y que los niños transgénero encajen en el género al nacer. Esta práctica está desacreditada por organizaciones médicas y las investigaciones científicas demostraron que la terapia de conversión es ineficaz e incluso puede ser peligrosa, generando problemas de salud mental.