En una decisión política con fuertes implicancias diplomáticas para la región, el gobierno de los Estados Unidos le concedió la residencia permanente al diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La medida beneficia al dirigente que recientemente fue condenado en su país a cuatro años de prisión por coaccionar a las autoridades judiciales en el marco de la causa por la tentativa de golpe de Estado que involucró a su padre, según confirmó el periodista brasileño Paulo Figueiredo.
Figueiredo es un bloguero residente en suelo estadounidense, nieto del dictador João Figueiredo y persona de extrema confianza del entorno bolsonarista. El también imputado por su supuesta participación en la trama golpista felicitó públicamente a Eduardo por la obtención de la green card. El analista explicó que el beneficio migratorio fue otorgado bajo la categoría de "habilidades extraordinarias" y agradeció de forma directa la gestión del mandatario norteamericano. "¡Te lo mereces! Aquí, en la tierra de los libres, estás protegido. Seguiremos juntos luchando para que Brasil no tenga más exiliados y para que nuestro pueblo también se libere del yugo de este régimen", expresó Paulo Figueiredo tras agradecer a la administración de Donald Trump.
Eduardo Bolsonaro fue condenado hace poco más de un mes por la Justicia de su país a cuatro años de cárcel en régimen semiabierto, sumado a una inhabilitación de ocho años para ejercer cargos públicos. El fallo dictaminó que el legislador lideró desde los Estados Unidos una red de presiones para entorpecer el proceso judicial contra su padre, quien ya cumple una pena de 27 años de prisión. Aquella maniobra incluyó el cabildeo para imponer aranceles de Washington a exportaciones brasileñas, la cancelación de visados para funcionarios del gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva y la promoción de sanciones directas contra el juez del Supremo Tribunal Federal y relator del caso, Alexandre de Moraes.
Según detallan medios del país vecino, el hijo del exmandatario había iniciado el trámite migratorio hace más de un año, pero la resolución final se aceleró en las últimas semanas tras el pedido formal de su defensa. "Solo puedo agradecer a la administración Trump por su consideración. Seguí el proceso, cumplí con los requisitos y ahora ha llegado el resultado. Vine a Estados Unidos con la intención de pasar solo unos días y terminé teniendo que exiliarme debido a la persecución en Brasil", declaró Eduardo Bolsonaro al portal Metrópoles, agregando que ahora se siente "seguro" y que los "abusos" dictados por el juez De Moraes en territorio estadounidense "no valen nada".
Con información de EuropaPress.
