El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo que los meses de primavera y verano serían difíciles para Ucrania, ya que se enfrentaría a presión tanto en el campo de batalla como en el ámbito diplomático para poner fin a la guerra.
Zelenski señaló que los socios de Ucrania habían pedido a Kiev que redujera sus ataques contra el sector petrolero ruso, dado que los precios mundiales se dispararon debido a la guerra en Irán y a la escalada de tensión en Oriente Medio. No identificó a dichos socios.
Sin embargo, señaló que, si Rusia deseaba rebajar la tensión, debería detener sus propios ataques contra las instalaciones energéticas ucranianas y aceptar reanudar las conversaciones de paz trilaterales, mediadas por Washington.
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No obstante, reconoció que, en estos momentos, Estados Unidos se muestra reacio a dedicar mucho más tiempo al proceso de paz en Ucrania.
"Este periodo de primavera-verano será bastante difícil desde el punto de vista político y diplomático. Puede que haya presión sobre Ucrania", dijo Zelenski a los periodistas en unas declaraciones difundidas por su oficina el viernes. "También habrá presión en el campo de batalla".
"Creo que será muy difícil para nosotros hasta septiembre".
Zelenski reiteró sus llamamientos para que se ejerza más presión internacional sobre Rusia. Tras el alto el fuego de dos semanas anunciado el martes por Estados Unidos e Irán, Zelenski expresó su esperanza de que se restablecieran plenamente las sanciones estadounidenses al petróleo ruso, que se habían suavizado temporalmente durante el conflicto.
En marzo, EEUU concedió una exención de 30 días para que los países pudieran comprar petróleo y productos petrolíferos rusos sancionados, en un intento por estabilizar los mercados energéticos mundiales agitados por la guerra de Irán.
LOS ALIADOS PIDEN A UCRANIA QUE REDUZCA LOS ATAQUES CONTRA EL PETRÓLEO RUSO
En las últimas semanas, Ucrania ha intensificado los ataques contra las instalaciones energéticas rusas, con el objetivo de reducir sus ingresos petroleros, en un momento en que Moscú se estaba beneficiando del alza de los precios del petróleo y de la flexibilización de las sanciones estadounidenses.
El ejército ucraniano ha reivindicado la autoría de más de una decena de ataques contra instalaciones petroleras rusas, siendo los más significativos los que han afectado a los puertos bálticos rusos de Ust-Luga y Primorsk, los principales puntos de exportación de petróleo del país.
"Los rusos tienen ahora graves problemas con algunas de sus instalaciones. Tras cualquier ataque contra nuestro sector energético, respondemos, y eso es totalmente justo. Si los rusos quieren que esto se detenga, deben detener sus ataques, y entonces actuaremos en consecuencia".
Zelenski dijo que, durante el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, los socios de Ucrania le habían pedido que redujera sus ataques contra las instalaciones petroleras rusas, pero él respondió que el petróleo ruso no tiene un impacto significativo en el mercado global.
Si Rusia quisiera rebajar la tensión, deberían celebrarse en los próximos tres meses conversaciones trilaterales sobre cómo poner fin a la guerra por la vía diplomática, dijo Zelenski.
Las tres rondas de conversaciones trilaterales celebradas este año no han dado lugar a avances significativos, mientras Ucrania se niega a acceder a la exigencia de Rusia de que ceda las zonas restantes de la región oriental de Dombás que Moscú no ha podido conquistar.
Los combates continúan en más de 1.200 kilómetros de la línea del frente, y tanto Rusia como Ucrania están intensificando sus ataques con drones contra objetivos alejados de las líneas del frente.
Con información de Reuters
