Por Sabine Siebold, Stine Jacobsen y Michael Martina
HELSINGBORG, 22 mayo (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a los aliados de la OTAN al comprometerse a enviar 5.000 soldados más a Polonia, apenas unas horas antes de que el secretario de Estado, Marco Rubio, se reuniera con los ministros de la alianza en Suecia el viernes, ante profundas divisiones sobre la guerra con Irán.
En una publicación en Truth Social, Trump señaló su relación con el presidente nacionalista conservador de Polonia, Karol Nawrocki, como la razón detrás de su decisión de enviar más tropas.
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"Basándome en la exitosa elección del ahora presidente de Polonia, Karol Nawrocki, a quien tuve el orgullo de respaldar, y en nuestra relación con él, me complace anunciar que Estados Unidos enviará 5.000 soldados adicionales a Polonia", dijo Trump en la publicación.
Se trata de un giro sorprendente tras semanas en las que Trump criticó duramente a los miembros de la OTAN por no hacer más para ayudar en la campaña militar estadounidense-israelí. Ha afirmado que está considerando retirarse de la alianza y ha cuestionado si Washington estaba obligado a cumplir su pacto de defensa mutua.
Antes de partir hacia una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN en la localidad sueca de Helsingborg, Rubio dijo que Trump estaba "muy decepcionado" con los miembros de la alianza que no habían permitido a EEUU utilizar bases en su territorio para la guerra, señalando a España en particular.
"Hay países como España que niegan a EEUU el uso de estas bases; pues bien, ¿por qué están en la OTAN? Es una pregunta muy razonable", dijo Rubio a los periodistas en Miami. "Para ser justos, otros países de la OTAN han sido de gran ayuda. Pero tenemos que debatirlo".
Los responsables de la OTAN han subrayado que EEUU no pidió a la alianza de 32 miembros que participara en la guerra contra Irán, pero muchos miembros han cumplido sus compromisos de permitir que las fuerzas estadounidenses utilicen su espacio aéreo y las bases en su territorio.
Las preocupaciones europeas sobre la actitud de Trump hacia la OTAN se vieron agravadas este año por la idea de Trump de adquirir Groenlandia, un territorio de Dinamarca, también miembro de la OTAN.
LOS EUROPEOS AFIRMAN QUE ESTÁN DISPUESTOS A AYUDAR EN EL ESTRECHO DE ORMUZ
En la reunión de Helsingborg, se espera que los ministros europeos intenten apaciguar a EEUU subrayando que están dispuestos a ayudar a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz cuando las condiciones lo permitan y a asumir una mayor responsabilidad en materia de seguridad europea. Irán ha restringido el tráfico a través del estrecho durante la guerra.
Los temores europeos sobre el compromiso de Trump con la OTAN se han visto agravados por la decisión de retirar 5.000 soldados de Europa, anunciada antes del compromiso del jueves de enviar más a Polonia.
No quedó claro de inmediato de dónde provendrían los efectivos extra para Polonia.
Los aliados de Washington también se han sentido confundidos e inquietos por la forma en que se comunicó la decisión. Los altos cargos estadounidenses dijeron primero que los soldados se retirarían de Alemania, pero más tarde afirmaron que retrasarían el despliegue de una brigada en Polonia.
Estados Unidos también ha afirmado que el despliegue previsto de misiles Tomahawk de largo alcance en Alemania ya no sucederá. Además, tiene previsto comunicar a los aliados de la OTAN que reducirá el conjunto de capacidades militares que Estados Unidos pone a disposición de la alianza en caso de crisis, según informaron a Reuters tres fuentes cercanas.
El comandante jefe de la OTAN, el general de la Fuerza Aérea de EEUU Alexus Grynkewich, trató esta semana de tranquilizar a los aliados europeos sobre las recientes decisiones, afirmando que las reducciones adicionales se prolongarían durante años para dar tiempo a los aliados a desarrollar capacidades que las sustituyan.
(Informaciónde Sabine Siebold y Stine Jacobsen en Helsingborg y de Michael Martina en Malmö; redacción de Sabine Siebold y Andrew Gray; edición de Rod Nickel y Stephen Coates; edición en español de María Bayarri Cárdenas)
