Detienen al propietario y a empleados de una librería por vender la biografía de Jimmy Lai en Hong Kong

25 de marzo, 2026 | 05.31

La policía de Hong Kong detuvo el martes al propietario de una librería y a tres dependientes por vender presuntamente publicaciones "sediciosas", entre ellas una biografía del magnate de los medios de comunicación Jimmy ‌Lai, actualmente encarcelado, según informó la cadena TVB.

El ‌propietario de la librería Book Punch, Pong Yat-ming, y tres empleados fueron acusados de vender ejemplares de "The Troublemaker" ("El alborotador", en español), una biografía de Lai escrita por uno de sus antiguos directores comerciales, Mark Clifford, según informó TVB.

Lai, fundador del periódico prodemocrático Apple Daily, ahora cerrado, fue condenado en febrero a 20 años de cárcel por colusión con fuerzas extranjeras y sedición en el mayor caso de seguridad nacional de la ciudad.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Un portavoz de la policía, al ser preguntado sobre las detenciones, no hizo comentarios directos, pero afirmó en un comunicado que la policía "tomará medidas de acuerdo con las circunstancias ​reales y de conformidad con la ⁠ley".

El secretario de Seguridad de Hong Kong, Chris Tang, no respondió a las preguntas de los periodistas. La ‌secretaria de Cultura, Deportes y Turismo, Rosanna Law, dijo que no era apropiado que ella hiciera ⁠comentarios, ya que alguien ya había sido detenido.

Cuando se le preguntó ⁠si las detenciones podrían afectar a los hábitos de lectura del público, Law respondió que "se seguirá promoviendo la lectura en Hong Kong".

Un aviso colocado en la puerta de la librería decía: "Cerrado durante un día por una emergencia, disculpen las molestias".

Reuters no ⁠pudo contactar de inmediato con Pong para recabar sus comentarios y no pudo determinar si Pong o ​alguno de los empleados había sido acusado de algún delito.

Clifford, que ahora reside en ‌Nueva York, fue director del grupo mediático Next Digital, ‌propiedad de Lai. En respuesta a las preguntas de Reuters, Clifford dijo que no tenía conocimiento de las ⁠detenciones, pero que "si es cierto, resulta triste e irónico que la venta de un libro sobre un hombre que está en la cárcel por sus actividades como periodista, por promover la libertad de expresión, pueda ser considerada sedición".

En virtud de una ley local de seguridad nacional, conocida como el artículo 23, la sedición se castiga con hasta siete años de ​cárcel y un máximo ‌de diez años si el acto implica connivencia con una "fuerza externa".

Pekín impuso una legislación de seguridad nacional más amplia y radical a la ciudad en 2020.

Ante las críticas de algunos Gobiernos occidentales y grupos internacionales de derechos humanos, las autoridades de Hong Kong y China afirmaron que las nuevas leyes eran necesarias para traer estabilidad tras los meses de protestas prodemocráticas que sacudieron la ciudad en 2019.

Otras dos librerías ⁠independientes anunciaron el miércoles su cierre temporal al difundirse la noticia de las detenciones entre lectores y simpatizantes, quienes afirmaron que las librerías se han convertido en puntos de encuentro vitales para la sociedad civil al organizar charlas sobre libros y talleres.

Una red informal de tiendas busca ofrecer una gama más amplia de títulos políticos y sociales que los que se encuentran en las tiendas convencionales, algunas de las cuales están controladas por la editorial estatal china Sino United Publishing.

En enero, Pong se declaró inocente de tres cargos por dirigir una escuela no registrada tras impartir una clase de español en la librería el año pasado. ‌El caso sigue en curso.

El año pasado, Book Punch dijo en Instagram que había cancelado varias actividades debido a denuncias anónimas.

Otra tienda independiente, Hunter Bookstore, dijo anteriormente que se enfrentaba a visitas y controles regulares por parte de diversos departamentos gubernamentales, así como a investigaciones fiscales.

Mount Zero, una librería independiente situada en Sheung Wan, en la isla de Hong Kong, cerró en 2024, alegando visitas de las autoridades tras una serie de denuncias anónimas en sus redes sociales.

En una nueva ofensiva contra la ‌disidencia, el Gobierno de la ciudad publicó el lunes en el boletín oficial nuevas enmiendas a las normas de aplicación de la ley impuesta por Pekín, que permitirían a los altos cargos de aduanas confiscar artículos que se consideren de "intención sediciosa".

Estas medidas también implican ‌que la policía, con órdenes ⁠judiciales de un magistrado, puede ahora exigir a las personas sospechosas de infringir la ley de seguridad nacional que faciliten las contraseñas de sus teléfonos o computadores, o se enfrentarían a una ​pena de encarcelamiento y multa.

La librería Hunter Bookstore dijo en Instagram que permanecería abierta, pero instó al Gobierno a mantener una lista pública actualizada de las publicaciones consideradas sediciosas.

"Los libros y la edición no son solo negocios independientes, sino la base cultural de toda la sociedad", afirmó.

Con información de Reuters