En el marco de un remate ganadero en El Quemado Nuevo, el vicegobernador Eber Solís recorrió obras en Laguna Yema y supervisó defensas hídricas en el paraje El Cañón, una zona afectada por el avance del Bañado La Estrella, en una intervención clave para sostener la producción y reducir riesgos en el territorio.
Las tareas se desarrollaron a unos 17 kilómetros del final de la ruta provincial N° 37, en el sector conocido como punto fijo número 60, explicó el representante de Vialidad Provincial, Samuel Duarte, en diálogo con la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR), y señaló: "Recorrimos las barreras de mitigación del agua del Bañado. Cuando las aguas comenzaron a acercarse a la población, se trabajó con retroexcavadoras, luego se sumaron más equipos y actualmente se continúa reforzando la infraestructura con maquinaria pesada".
Asimismo, destacó que estas intervenciones se sostienen en el tiempo: "Año a año se refuerzan los trabajos y, en esta última crecida, volvimos a limpiar y consolidar la barrera para proteger a las familias".
Mejor conectividad para comunidades rurales
En el mismo operativo, las autoridades constataron el avance de las obras sobre el camino 1116, una traza clave para mejorar la conectividad entre parajes. Duarte precisó que el camino se inició desde el sector sur de Chiriguanos hacia La Rinconada criolla, con una apertura de seis kilómetros hasta el paraje La Represa. A partir de allí, y a pedido de los vecinos, se avanzó en su extensión hacia el paraje El Cañón.
“Se trabaja en aproximadamente 24 kilómetros de desbosque, con un ancho de 20 metros. Ya hay cerca de 20 kilómetros conformados con motoniveladora y restan unos 10 kilómetros para completar la traza", remarcó y explicó que la vía no solo mejora la comunicación entre comunidades rurales, sino que también garantiza el acceso a servicios esenciales.
Según indicó el referente, facilita el traslado de agua potable, ambulancias, fuerzas de seguridad y otros servicios del Estado. Además, subrayó que el camino cumple una función estratégica adicional, actuando como una barrera de contención frente a posibles desbordes hídricos.
Duarte concluyó que las obras responden a una planificación integral: "Nada se hace al azar. Son decisiones planificadas para dar respuestas concretas a las necesidades de la comunidad".
