Estados Unidos acogerá el jueves una segunda reunión entre enviados libaneses e israelíes, en la que Beirut solicitará la prórroga del alto el fuego entre Israel y Hezbolá, un día después de que los ataques israelíes causaran la muerte de al menos cinco personas, entre ellas un periodista.
El alto el fuego mediado por Estados Unidos, que expira el domingo, ha supuesto una reducción significativa de la violencia, pero los ataques han continuado en el sur de Líbano, donde el ejército israelí se ha apoderado de una zona de amortiguación autoproclamada.
Hezbolá, respaldado por Irán, afirma que tiene "el derecho a resistir" las fuerzas de ocupación.
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El miércoles fue el día más mortífero en Líbano desde que entró en vigor el alto el fuego el 16 de abril.
Entre los fallecidos por los ataques israelíes se encontraba la periodista libanesa Amal Khalil, según un alto mando militar libanés y su empleador, el periódico Al-Akhbar.
Las hostilidades entre Hezbolá e Israel se reavivaron el 2 de marzo, cuando el grupo abrió fuego en apoyo de Teherán en la guerra regional. El alto el fuego en Líbano surgió al margen de los esfuerzos de Washington por resolver su conflicto con Teherán, aunque Irán había pedido que se incluyera a Líbano en cualquier tregua más amplia.
Hezbolá dijo que llevó a cabo cuatro operaciones en el sur de Líbano el miércoles, alegando que eran una respuesta a los ataques israelíes.
Cerca de 2.500 personas han perdido la vida en Líbano desde que Israel pasó a la ofensiva en respuesta al ataque de Hezbolá del 2 de marzo, según las autoridades libanesas.
Israel ocupa una franja del sur que se adentra entre 5 y 10 kilómetros en Líbano, alegando que su objetivo es proteger el norte de Israel de los ataques de Hezbolá, que ha lanzado cientos de cohetes durante la guerra.
LÍBANO BUSCA EL FIN DE LAS DEMOLICIONES ISRAELÍES
El Gobierno libanés ha entablado contactos directos con Israel a pesar de las fuertes objeciones de Hezbolá, grupo fundado por la Guardia Revolucionaria de Irán en 1982.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha declarado que la enviada de Beirut a las conversaciones del jueves en Washington, la embajadora libanesa en Estados Unidos Nada Moawad, buscará una prórroga del alto el fuego y el cese de las demoliciones que está llevando a cabo Israel en pueblos del sur.
Un representante libanés dijo que Beirut quiere una prórroga del alto el fuego como requisito previo para que las conversaciones pasen del nivel de embajadores a la siguiente fase, en la que Líbano presionaría para lograr la retirada israelí, el regreso de los libaneses detenidos en Israel y la delimitación de la frontera terrestre.
Israel afirma que sus objetivos en las conversaciones con Líbano incluyen garantizar el desmantelamiento de Hezbolá y crear las condiciones para un acuerdo de paz. Israel ha tratado de hacer causa común con el Gobierno libanés en lo relativo a Hezbolá, a quien Beirut lleva un año intentando desarmar pacíficamente.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, tiene previsto asistir a la reunión del jueves. Israel estará representado por su embajador en Washington, Yechiel Leiter.
Rubio organizó la primera reunión entre Leiter y Moawad el 14 de abril, el contacto de más alto nivel entre Líbano e Israel en décadas.
Washington ha negado cualquier vínculo entre su mediación en Líbano y la diplomacia en torno a la guerra con Irán.
Hezbolá afirma que el alto el fuego en Líbano fue resultado de la presión iraní y no de la mediación estadounidense.
Aoun ha mencionado entre sus objetivos detener los ataques israelíes contra Líbano y garantizar la retirada de las tropas israelíes.
(Redacción de Tom Perry; edición de Andrew Cawthorne; editado en español por Patrycja Dobrowolska)
