Israel anunció el jueves que había abatido a un comandante de la fuerza de élite Radwan, de Hezbolá, en un ataque aéreo sobre Beirut el día anterior, el primer ataque israelí contra la capital libanesa desde que empezara el alto el fuego acordado el mes pasado.
El ejército israelí dijo que el comandante murió cuando Israel atacó los distritos del sur de Beirut. No hubo confirmación inmediata por parte de Hezbolá. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaron el ataque en un comunicado conjunto el miércoles.
El ataque ha aumentado la presión sobre el alto el fuego que había detenido los ataques israelíes contra Beirut, a pesar de que las fuerzas israelíes siguen desplegadas en zonas al sur del río Litani y continúan llevando a cabo ataques en el sur de Líbano.
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Hezbolá, aliado de Irán, ha respondido a esos ataques disparando y lanzando drones armados contra soldados israelíes.
El alto el fuego en Líbano ha sustentado una tregua más amplia en la guerra a mayor escala con Irán, siendo el cese de los ataques israelíes en Líbano una exigencia clave de Irán en las negociaciones de Teherán con Washington.
Israel pidió el miércoles a los residentes que evacuaran varias aldeas al norte del río Litani, lo que podría suponer una ampliación de la zona de acción de Israel.
Las conversaciones entre Israel y Líbano han continuado, pero se han desarrollado en su mayor parte a nivel de embajadores.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, dijo el miércoles que era prematuro hablar de cualquier reunión de alto nivel entre Líbano e Israel.
REUNIONES DE ALTO NIVEL PREMATURAS
Salam, en comentarios recogidos el miércoles por la Agencia Nacional de Noticias de Líbano, afirmó que consolidar un alto el fuego sería la base para cualquier nueva negociación entre los enviados de los Gobiernos libanés e israelí en Washington.
El mes pasado, Washington acogió dos reuniones entre los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos. Hezbolá se opone firmemente a estos contactos.
Desde que Hezbolá desencadenó la guerra al abrir fuego en apoyo de Irán el 2 de marzo, el Gobierno libanés liderado por Salam y el presidente Joseph Aoun ha iniciado los contactos de más alto nivel de Beirut con Israel en décadas, lo que refleja las profundas divisiones entre el grupo musulmán chiíta y sus oponentes libaneses.
Al anunciar una prórroga de tres semanas del alto el fuego entre Líbano e Israel el 23 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que esperaba recibir a Netanyahu y Aoun en un futuro próximo, y que veía "una gran oportunidad" de que los países alcanzaran un acuerdo de paz este año.
INTERCAMBIO DE GOLPES
Israel ha establecido una zona de seguridad autoproclamada que se adentra hasta 10 kilómetros en el sur de Líbano, alegando que su objetivo es proteger el norte de Israel de los milicianos de Hezbolá infiltrados en zonas civiles.
El Ministerio de Sanidad de Líbano informó el miércoles de que un ataque aéreo israelí había causado la muerte de cuatro personas, entre ellas dos mujeres y un anciano, en la localidad de Zelaya, en el sur de Líbano.
El ejército israelí dijo que Hezbolá había lanzado drones explosivos y cohetes contra soldados israelíes en el sur de Líbano, hiriendo a dos de ellos.
También afirmó que la Fuerza Aérea israelí interceptó una aeronave hostil antes de que cruzara a Israel, y anunció ataques contra infraestructuras de Hezbolá en varias zonas de Líbano.
Más de 2.700 personas han perdido la vida en la guerra de Líbano desde el 2 de marzo, según el Ministerio de Sanidad.
El ejército israelí afirma que Hezbolá ha lanzado cientos de cohetes y drones contra Israel desde el 2 de marzo. Israel ha anunciado que 17 soldados han perdido la vida en el sur de Líbano, además de dos civiles en el norte de Israel.
Con información de Reuters
